Crisis

Érase una vez una joven adulta amiga mía, una persona que avanzaba en el camino de su realización. Tras intensos trabajos en busca de respuestas interiores, la solución a sus problemas llegó de labios de un ser muy amado y respetado por ella. Y esto es lo que escribió y nos hizo llegar a sus conocidos.

"Mi madre me duele, me duele muchísimo, me hace mucho daño, tan infinito. Mi madre es una persona víctima de los malos tratos de un marido alcohólico durante un período de su vida -mi padre, bellísima persona por otro lado-; una 2 eneagramática completamente neurótica con fenotipo de 8, que tan pronto me hace sentir como una diosa como que me hace sentir como una mierda; que me utiliza y utiliza mis palabras para enfrentarme a mis hermanos, pareja y amigos; un ser que necesita constantemente el conflicto a su alrededor para sentirse viva; un ser que busca que seas emocionalmente dependiente; un ser que te dice claramente que es superior.
¿Cómo se vive con esto? No sé cómo hacerlo: si la ignoro me duele, si me amigo con ella a la primera de cambio me está traicionando. Reconocer su insanía mental equivale a desarrollar una fortaleza y una compasión a partes iguales. Pero yo me pierdo en la fortaleza, porque poseo compasión y puedo amarla y lo hago, pero ella va minando poco a poco quien soy. Sé que, de este modo, le otorgo demasiado poder pero como es mi madre no sé cómo no hacerlo.
Creo que mi madre no ama a nadie: como no se ama a sí misma no puede amar a los demás y sólo nos ofrece el mismo desprecio que ella siente por sí. Y yo muchas veces me parezco a mi madre: orgullosa, altiva, desprecio, utilizo a la gente en pos de mis intereses y luego no sé cuidarlos, no amo puramente sino desde la cuenta del debe y el haber. En muchas ocasiones no soy así, desde luego, pero en las que lo soy hago tantísimo daño a quienes me rodean…

Creo que aún poseo patrones fuertemente arraigados de comportamiento: siempre me hizo creer que yo no era suficiente, que yo no valía, que soy una desgraciada, que se avergüenza de mí… y otros días yo era la más grande, la más maravillosa, la más inteligente, la que todo lo puede, la que todo lo merece… y en esa dualidad extrema me he movido toda la vida, por eso me cuesta encontrar el equilibrio. Ella se ha comido y me ha impedido desarrollar mi patrón Tierra y yo soy la verdadera responsable de dejarle hacerlo.
Joder, yo sí que he sido una niña y un adolescente víctima de mi madre… me ha llenado de complejos, de culpas, de vergüenzas, de miedos… energéticamente inscritos en mis células y transformados en dolores físicos cuya causa material no existe… y lo peor de todo es que no son míos y llevo muchos, muchísimos años cargando con ellos a mis espaldas.

Suerte que mis hermanos me han querido siempre a pesar del daño que les he hecho con mis actitudes y palabras (sobre todo el mayor y más maduro: ayer me dio una charla de antología y así, humilde, se convierte en un maestro. Ellos son mis verdaderos maestros).
Pero ya está, gracias a las palabras de mi hermano y el apoyo silencioso del otro, gracias al recuerdo imperecedero de mi padre y gracias a todas las personas que están en mi camino y, evidentemente, gracias a mi esfuerzo y mi trabajo diarios ahora se abre un nuevo camino ante mí: un camino donde abandono completamente todo lo que no soy y creo día a día a mi verdadero ser. Así, despacio pero con paso firme, llego a ser yo. Gracias a todos por vuestra paciencia".
Estoy absolutamente convencida de que lo conseguirá: ser quien es: hermosa, grande, humilde, generosa y dulce, muy sabia y linda. Todos estamos a tu lado. Ánimo, hermana!!!!! Mi amor para siempre. Siempre juntas!

1 comentario:

Iraunsugue dijo...

No hay peor sentimiento del de odio y vergüenza hacia uno mismo, peor lo peor es cuando esta sensación viene debido a una persona amada que es la que maltrata. tengo un caso en mi familia, digo familia aunque no compartamos la sangre, pero es mi familia, ella se paso 25 años bajo la figura de un marido autoritario y maltratador, para nosotros fue un honor poderla ayudar a salir de esa prisión en la que le había encarcelado a base de golpes y amenazas. Hoy, es una mujer libre, hoy se quiere a si misma y toma sus propias decisiones sin miedo a que nadie vaya por detras a matar sus sueños. Ojala cada uno de nosotros pudiese ayudar a esas personas que caen bajo el látigo de otros.

P.D. Sigue escribiendo, porque te seguimos leyendo.

UN besazo