Karoline Mayer, misionera, la madre Teresa de Latinoamérica

"Me expulsaron de Chile como religiosa y volví como laica"

65 años. Nací en Alemania y vivo en Santiago de Chile, en la población Quinta Bella, famosa por sus delincuentes. Estudié 4 años de Medicina y soy enfermera diplomada. Pertenezco a la teología de la liberación. Para los judíos, el nombre de Dios es Estoy Contigo,y así lo vivo

IMA SANCHÍS

¿Por qué una señorita de Baviera, familia de políticos, eligió la miseria?

Yo quería evangelizar (... cosa que ahora jamás se me ocurriría) a los chinos o ir a trabajar con los leprosos en India. Pero hace 40 años me mandaron a Chile a servir a los ricos y me enamoré de los pobres.

La obediencia debería ser a la propia conciencia y no a la madre superiora...

Me inculcaron que los superiores saben mejor que tú interpretar la voluntad de Dios; hoy no pienso así. Pedí permiso para ir, durante mi tiempo libre, a trabajar con los pobres, gente que vivía en casas hechas con cajas de fruta y techo de cartón; sin agua, luz ni alcantarillado. Una población, Quinta Bella, llena de niños con el vientre hinchado.

¿La primera vez que veía la pobreza?

Sí, entré en shock, 3.000 personas en extrema miseria. Me sorprendió ver cómo trabajando a destajo no les llegaba para alimentar a sus hijos. Urgía hacer algo y me sentí impotente. Los pobres me rechazaron, no querían nada con la Iglesia, que servía a la oligarquía y abandonaba a los pobres.

¿Qué hizo?

Me ofrecí voluntaria en los servicios estatales de salud para ese barrio; me fueron tomando confianza y me dejé guiar por las mujeres: "¿Qué puedo hacer", les preguntaba. "Una olla comunitaria". Mendigando por los supermercados conseguía comida para alimentar a 150 niños. Yo pensaba que iba a enseñar, pero lo que hice fue aprender.

¿El qué?

Estrategias de supervivencia. Con las abuelas y las mujeres que no trabajaban montamos el jardín de infancia, eran sus ideas.

¿Y por qué no lo hicieron antes?

Yo podía aportarles la organización; ellos, la idea de que la solidaridad está por delante de todo. El hoy por ti y mañana por mí es ley entre los pobres. En el último huracán hice una colecta en la iglesia y recaudé 90 euros.

¿Eso es mucho?

Sí, teniendo en cuenta que lo que ofrecían era el dinero de la comida de la familia de un día, pero todos estaban felices de colaborar. Su equipaje es más ligero. A los ricos les suele costar dar incluso lo que les sobra.

¿Cómo vivía esa contradicción entre el mundo rico y el pobre?

Me encontraba en medio de dos mundos: el sueño de unos de una sociedad más justa que representaba Allende, y el miedo de otros a perder sus privilegios. Acabé viviendo con los pobres, y no sin problemas. Allende vino a visitarme y la congregación me mandó de vuelta a Alemania. Tras el golpe militar, decidí dejar la orden y regresar como laica pese a que quería seguir comprometida religiosamente.

... ¿Necesita a una Iglesia que durante siete siglos prohibió a la mujer cantar en los templos porque ensuciábamos el aire?

Creo que desde dentro y con mucho amor se puede revolucionar la Iglesia. Un cardenal de Santiago aceptó que creara la Comunidad de Jesús con otras mujeres jóvenes.

¿Cuál fue su siguiente desacuerdo?

Pinochet prohibió la contracepción: en las revisiones ginecológicas, se les retiraba el diu a las mujeres, el método anticonceptivo más utilizado en Chile. El resultado fue un crecimiento brutal de la natalidad. Yo tengo un centro de salud que atiende a 3.500 mujeres y vi morir a muchas tras abortos clandestinos, así que decidimos continuar con la planificación familiar en nuestro centro.

La credibilidad de la Iglesia se sostiene gracias a gente como usted.

Yo también crecí con esa imagen de Dios piramidal: primero el Papa, luego los obispos, los sacerdotes y, por último, los creyentes. Pero hoy la imagen de Dios de muchos religiosos es la imagen de la comunidad.

La jerarquía se atreve a excomulgar a homosexuales y prohíbe a la mujer divulgar la palabra de Dios. ¿Poder y miedo?

Sí, e ignorancia. Yo doy misa, y es muy gozoso. Ahora voy al congreso de los católicos en Alemania para decirles a las mujeres que tienen que pelear por su lugar y no esperar a que se lo concedan. Hombres y mujeres debemos construir hombro con hombro.

¿Cómo sobrevivió a Pinochet?

De milagro: me han puesto el cuchillo en el cuello muchas veces y han buscado armas en nuestros jardines de infancia. He visto cómo los militares desmontaban la solidaridad, prohibieron las ollas comunitarias y cualquier tipo de reunión vecinal.

Ahora es usted asidua del Parlamento.

Les propongo leyes que promuevan la igualdad. Cuando acabó la dictadura creamos la fundación Cristo Vive, con ambulatorios, escuelas de artesanía para mujeres, de oficios para jóvenes, centros de desintoxicación... que son modelo para todo el Estado.

¿Una fundación sostenible?

Ese era mi proyecto, pero en 1991, con la democracia, el individualismo se hizo carne. Cuando todavía gobernaba Pinochet hice el responso en el velorio de una casa muy pobre; la televisión estaba encendida...

La ventana al paraíso de los pobres.

... Se veía un chico subiendo, decidido, unas escaleras y sobre la imagen se leía: "Si te impones y piensas en ti mismo, triunfarás".

¿Cómo invertir esa tendencia egoísta?

Míreme (va llena de pegatinas). He iniciado una campaña a nivel nacional: "Enamórate de dar". Para mí, solidaridad es amor político, amor que transforma la sociedad y sus estructuras. Luchar por la vida, y la vida es el amor, es lo único que tiene sentido.

1 comentario:

SoL LuNaR dijo...

uN SALUDO Y UN ABRAZO PARA TI :)