Por La Dama...

Acabo de unirme a un movimiento global para liberar a la líder de la democracia en Birmania y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi y a otros 2.100 prisioneros políticos y pensé que tal vez te interesaría involucrarte.
La petición hace un llamamiento al Secretario General de Naciones Unidas para que actúe ahora: él puede reclamar la liberación de los presos políticos de Birmania como condición a un renovado compromiso de implicación internacional con el régimen militar. La petición será presentada el 26 de Mayo por un grupo de valientes activistas birmanos, por lo que sólo tenemos 6 días para construir un verdadero movimiento mundial. Cliquea en el siguiente enlace para firmar la petición y envía este email a tus amigos y familia.
Gracias por tu ayuda!
Aung San Suu Kyi, líder por la democracia en Birmania y ganadora del Premio Nobel de la Paz, ha sido otra vez encerrada bajo nuevas acusaciones falsas, justo días antes de que expire el plazo de su arresto, que se ha extendido durante los últimos 13 años. Ella y otros miles de monjes y estudiantes han sido encarcelados por desafiar con valentía al brutal régimen militar a través de sus demandas pacíficas por la democracia.
Asumiendo el riesgo de hablar en favor de sus compañeros encarcelados, activistas birmanos están demandando la puesta en libertad de Aung San Suu Kyi y de todos los presos políticos, a la vez que solicitan un apoyo mundial. Tenemos sólo seis días para inundar de peticiones al Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki Moon y reclamarle que considere prioritaria la liberación de estos activistas; haciendo de ésta una condición para una renovada implicación internacional con el régimen birmano. Sigue el enlace a continuación para firmar la petición y reenvía este correo electrónico a tus amigos para asegurar que Aung San Suu Kyi y todos los prisioneros de conciencia sean liberados. Un grupo de activistas birmanos presentará esta petición global a la prensa el 26 de Mayo.
El 14 de Mayo, Aung San Suu Kyi fue enviada a prisión bajo cargos relacionados con un hombre norteamericano que presuntamente se infiltró, sin invitación, en el complejo habitacional donde ella se encontraba detenida, en Yangón. Las acusaciones son absurdas: es precisamente el ejército birmano, que ahora le acusa a ella de incumplir el arresto domiciliario, el responsable de la seguridad del complejo habitacional. Estos cargos son un claro pretexto para mantenerla detenida hasta después de la próximas elecciones, fijadas para 2010.
El régimen birmano es bien conocido por la implacable represión con la que responde a cualquier amenaza a su estricto control militar: miles están en cárceles, sometidos a condiciones inhumanas y privados de asistencia médica; existen reiterados abusos a los derechos humanos; hay una violenta represión sobre grupos étnicos; y más de un millón de personas se han visto forzadas a refugiarse fuera del país.
Aung San Suu Kyi representa la mayor amenaza al férreo poder de la junta militar. Su liderazgo moral del movimiento pro democraciaa y el legado de su aplastante victoria en las elecciones de 1990 la convierten en la única figura capaz de vencer a la junta en las elecciones del año que viene. Ha sido detenida una y otra vez desde 1998: sujeta a arresto domiciliario y sin permiso para contactar con el mundo exterior. Pero esta escandalosa nueva detención en la infame prisión Insein, y la privación de tratamiento médico, podrían suponer un mayor peligro para la líder pro−democracia, que se encuentra gravemente enferma.
Las fuentes indican que el régimen militar teme el impacto de un pedido masivo y unificado a las Naciones Unidas. Más de 160 exiliados birmanos y grupos afines en 24 países están participando de esta campaña. El Secretario General de NU, junto a otros importantes actores de la región, están considerando la forma de reiniciar relaciones con el régimen birmano. La semana pasada el Secretario General Ban Ki Moon dijo: "Aung San Suu Kyi y todos aquéllos que tienen alguna contribución que hacer al futuro de su país deben ser liberados". Abrumémoslo con un llamamiento global para que actúe urgentemente de acuerdo a sus palabras y detenga los arrestos y la brutalidad.
Tal y como ocurrió con la liberación de Nelson Mandela tras largos años de prisión en Sudáfrica, la libertad de Aung San Suu Kyi, después de años de injusta detención, traerá un nuevo comienzo para Birmania y esperanza para la democracia. Esta semana puede ser ese momento histórico de cambio: ¡permanezcamos unidos apoyando a Suu Kyi y a estos valientes hombres y mujeres y reclamemos su liberación ahora!
Con esperanza,
Alice, Brett, Ricken, Pascal, Graziela, Paula, Luis, Ben, Iain, Raj, Taren y el resto del equipo de Avaaz
Más información:
# El régimen birmano amenaza a Suu Kyi con otra pena de cárcel − El País, España
# Arrestan a estadounidense que entra a casa de Suu Kyi − Univisión
# La oposición birmana, preocupada por la salud de Aung San Suu Kyi− El Mundo, España
# Países piden a militares liberación inmediata − La Nación, Costa Rica
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Del 17 al 24 de mayo de 2009
Sakyamuni. Fernado Pessoa
Cuántas veces, antes de que la verdad tuviera en mí su aurora, yo, ya en el alba de la revelación, cuando el alma presentía en mí la ilusión del mundo,l e decía, en mi corazón, al Maestro escondido que se aproximaba: Déjame descansar un momento más en la sombra del árbol del olvido, y bañarme otro poco en las aguas de la Apariencia. Suaves son las flores, y son falsas; dulce, en la tarde de cada verano, es el tibio canto de las aves; y apenas sí son apariencia. Es cálido tener padre y madre, y esposa e hijos, y toso eso que yo sé que no es más, en el Todo Inmanente, que la sombra que el árbol proyecta en el camino, y no el camino ni el árbol, nada más que el viento que pasa y olvida, y no es el aire por donde pasa ni los árboles en los que se mueve, ni las flores cuyo perfume se lleva lejos, entre susurros.
Boddhisttva, todos son tentados, y al pasar por cada puerta siempre hay algo que intenta hacernos volver la vista. Pero el sabio camina sin mirar al lado, porque a la Derecha está la falsa Verdad, y a la Izquierda la Mentira verdadera; una y otra, hijas del lado del Desvío, fruto sombrío del árbol del Anodadamiento.
Los rayos del sol no son el sol, ni el trigo el pan que será: sin embargo, todo es una sola cosa.
Siete son las puertas de la iniciación, y todas las puertas. Siete son los deseos que atan al hombre y la tierra y a la ilusión; siete las liberaciones; siete también las renuncias con que el alma se libera. Intenta que la Muerte guarde las puertas de tu Deseo y la Peste caiga sobre las ciudades de tu ambición. Hijo, las regulares horas miden el tiempo para los hombres, como los deseos y las esperanzas señalan el tiempo para las almas; pero las horas, como los deseos, son frutos del Árbol de la Muerte, a la que damos el nombre de Árbol de la Vida.
Boddhisattva, quien pasa las siete puertas, ¿cómo no le dolerá dejar tanto amor? La madre que veló nuestra niñez, y el padre que confiamos nuestros primeros cuidados, el hermano con el que nos sentábamos a la puerta, la hermana que venía a llamarnos al jardín; aquella a la que amamos y fue nuestra esposa y de quien son hijos nuestros hijos y hermanas las esperanzas que tenemos en su fortaleza y en su sabiduría; nuestros hijos, que son nuestra sombra en la carne, nuestra experiencia hecha Vida -todo esto ¿debemos considerarlo como en el humo que en el silencio de la tarde deja lentamente los tejados de las casas y se pierde en el aire; como el vuelo de las aves que no vuelven jamás?. Tuvimos amigos, a los que les dimos esa mitad de alma que es la confianza, y discípulos, que quisieron recibir de nuestra mano la ciencia, esa limosna que no da orgullo a quien da, y que no da humildad a quien la recibe. Quisimos que los que en la vida eran nuestros socios fuesen felices, que nuestros allegados nos amaran como a padres, y que los hombres de nuestro país dijeran: él fue entre nosotros como la sombra en el verano y como el hogar en el invierno; así pasó él, quedando en el ejemplo y en nuestro amor. Todo eso, oh Boddhisattva, ¿tan poco valdrá que hayamos de dejarlo de lado, como un peso inútil, o pasar sobre él como sobre un arroyo que atraviesa el camino?
Todo lo que hemos visto somos nosotros, y todo lo que amamos somos nosotros. Tu madre y tu padre eres tú, y tu esposa eres tú, y tú eres tus propios hijos. Lo que deseaste y amaste es el cuerpo de tu deseo, hecho, no de tierra, sino de alma, no del barro de las horas, sino del cielo humilde los afectos. Si tuviéramos que dejar tan sólo aquello que no amamos, ¿valdríamos algo más, ante lo Invisible, que los animales del campo, que huyen de lo que temen y abandonan lo que no quieren? Mata el deseo y crucifica el amor, para que al tercer día de al Renuncia suba al cielo y se siente al al derecha de al Primera Encarnación de lo invisible. Todos los lazos son cadenas, y cárceles todas las casas. Sube, Discípulo, el camino angoosto; trata de perderte para que te encuentres, abdica de ti mismo para ser tú; entra en la noche para hallar el día. Todo es lo contrario y la sombra nos rodea. Duerme en la ilusión del Mundo.
Reflexiones sobre el miedo, el reverso del amor

El miedo es un sentimiento profundamente egoísta.
Sólo quien posee la falsa ilusión de una identidad separada del resto, alienada y ajena al universo de seres sensibles que le rodean, puede creerse solo y apartado, creer que nadie va a ayudarle.
El miedo es profundamente egoísta porque nos mantiene anclados y condicionados a la conciencia infantil de separatividad, de creación y mantenimiento del ego aislado y en lucha permanente con todo.
Es profundamente egoísta porque nos aferramos a él para eximirnos de continuar avanzando y creciendo.
El miedo es la excusa perfecta para no entregarnos y asumir la responsabilidad de ser un hilo del gran tejido de relaciones que constituye el universo.
El universo entero nos sostiene, en una red interrelacionada de sustentación y alimento, y nosotros sostenemos al universo, somos un hilo de esa extensa e infinita conexión.
Entonces, ¿cómo vamos a sentir miedo si tenemos a un universo entero velando por nosotros? Sin embargo, en esta reticencia a la entrega perdemos sus dones: la apertura, la confianza, la fe, el saber que nunca nada malo va a ocurrirnos, porque sencillamente, no hay nada que temer.
Cuando las puertas de la percepción se abren te percatas que no hay nada que temer porque en esa apertura integras que todo es benéfico y bondadoso, que no hay peligro.
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El miedo aparece con los límites que nos imponen desde fuera.
De pequeño, la libertad -fruto de la conciencia narcisista, omnipotente y prepersonal del niño- te impele a un mundo confiado, sostenible, a un red de apoyo recíproco -personalizada en nuestros progenitores o cuidadores- que no tiene fronteras.
Al crecer, sin embargo, los mensajes se recrudecen -si no haces esto, te ocurrirá lo otro- y entonces empezamos a sentirnos temerosos, a temer el castigo, a limitar expresiones de nuestro ser por poco adecuadas o demasiado osadas. Desaparece la confianza y se instala el temor.
Entramos, entonces, en el estadio personal, creando un ego (con sus múltiples yoes aceptados y no aceptados, convirtiéndose estos últimos en sombras que, hasta que no las iluminamos, dirigen nuestras vidas sin ni siquiera reconocerlas). Maduramos en ese estadio, con ese ego, y esos miedos nos siguen atenazando.
El valor se presenta entonces como la otra cara de la moneda del miedo.
En ese momento necesitamos la dosis extra de valentía para romper con esos mensajes grabados a puro fuego en nuestro inconsciente, individual y colectivo. Conocer nuestros miedos nos conduce a superarlos, enfrentarlos nos pone en contacto con aquella sensación de insostenible inseguridad que nos paralizaba de niños, pero a fuerza de visitar ese lugar, a medida que el coraje se instala y cada vez somos más capaces de abrazar y sostener ese ego temeroso, la confianza se desgaja y va apareciendo la apertura, la entrega, la claridad.
La gran mayoría de retrorrománticos ensalza la infancia como el paraíso perdido (yo lo he hecho infinidad de veces), hasta que nos percatamos de que no hay que volver a la infancia (a un estadio prepersonal) sino que hay que trascender lo personal -lo egoico- hacia lo transpersonal. La confusión deriva del hecho de que ambos estadios son no personales.
Lo transpersonal o transconvencional es cultivar esa conciencia no temerosa y esa apertura a la confianza. Dejar de guiarnos por los mensajes inconscientes de nuestra mente y dar luz a nuestras reactividades.
Normalmente no decidimos, actuamos por inercia repitiendo la misma película, porque en realidad tememos caer en el abismo de nuestros miedos infantiles y seguimos reaccionando a ellos sin verdadera libertad de elección. Observar nuestras actitudes, nuestras reacciones ante determinadas situaciones, dejar de culpar a los demás o a lo demás de nuestras dificultades nos otorga la responsabilidad de conducir nuestras vidas.
En este momento de la historia, nos hallamos ante la gran oportunidad de ser verdaderamente responsables de nuestros actos, porque aquello que pensamos, decimos y actuamos nos está definiendo ante el mundo.
En este momento de la historia, ahora mismo, podemos, como especie, evolucionar conscientemente al siguiente estadio, creando una masa crítica de consciencia que nos catapulte a lo que verdaderamente somos. En tu mano, en la mía, en la de todos, está la oportunidad, reside la misión.
Como bien recuerda Zeitgeist, la elección está entre el miedo y el amor.
Para vivir esto último hemos de enfrentarnos a nuestros fantasmas, revisar nuestras vidas, encarar el sufrimiento enquistado en ellas.
En este mundo de apariencia dual, el dolor es inevitable, el sufrimiento -quedarnos enganchados a ese dolor- es opcional, ¿cuál es tu elección?
Recuerda siempre: la (r)evolución es Ahora.