Los perros

Hay camino de mi casa una casa donde habitan dos perros. Son dos grandes perros viejos que ladran a cualquiera que pase, sea persona, otro perro o cualquier animal: la cuestión es ladrar.

A veces, si los miras fijamente y emites un gruñido sordo se callan, se atemorizan. Lo que ocurre es que es difícil establecer contacto visual porque se mantienen ocultos tras los setos y sólo asoman la cabeza en contadas ocasiones. Es cuando puedes enfrentárteles.

Los grandes perros son nuestros temores, nuestros conflictos no resueltos, que cuando pasan por su lado pensamientos positivos y hermosos ladran y duelen para hacer notar su presencia. Pero, ¿sabes?, si gruñes mirándoles fijamente a los ojos –cuando son lo suficientemente valientes para mostrarse- no tienen nada que hacer. Vuelven a agazaparse tras sus setos y son cada vez más viejos, menos fuertes y menos peligrosos.

De hecho, no son nada más que pensamientos que nos hieren y nos duelen y de los que no sacamos nada positivo. Su existencia es tan antigua como nuestra alma. Los temores, los malos recuerdos, los complejos, las culpas, los resentimientos siempre están ahí; igual que las esperanzas, los hermosos sueños, las alegrías, las explosiones de gozo y amor.

En nuestras manos, en nuestra mente, en nuestra alma y en nuestro corazón reside la elección de a quién vas a escuchar: a los perros y a sus ladridos o a los trinos de los pájaros que te hacen volar y crecer.

PD Foto de Golden retriever, uno de mis perros preferidos

3 comentarios:

xavelo dijo...

mientras leía el post no he podido evitar imaginarte frente a los perros mirándolos fijamente y gruñendo ;D

aranzazu dijo...

Es que soy una salvaje... ¿qué le vamos a hacer?
Muchos besos, x@v1, me alegro mucho de haberte visto el otro día... Aps! y con tu nuevo look estás muy interesante!! Dale muchos besitos a Mer

xavelo dijo...

jajaja... con lo de nuevo look te refieres a lo de peinarme con la ralla al medio?? será que me miras con buenos ojos... pero muchas gracias!!! un beso!