Lugares comunes



Cuando termine el año casi todos serán profesores. De literatura no saben demasiado, pero es suficiente para empezar a enseñar. Eso no es lo que me preocupa. Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también, el método para entender, analizar, razonar y cuestionar una información.


Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, dogmas religiosos o doctrinas políticas, sería saludable que se dedicaran a otra profesión, a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo antes de entrar al aula.


No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, no sirve. Lo que se impone por la fuerza se rechaza y en poco tiempo se borra. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria en qué año nació Cervantes. Pónganse como meta hacerlos pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por las respuestas, las respuestas no son la verdad, buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas ya son lugares comunes, pero no pierden vigencia: Qué, cómo, cuándo, dónde, por qué. Si en esto también aceptamos eso de que "la meta es el camino", no nos sirve como respuesta. Describe la tragedia, pero no la explica.

Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha dado pero que yo espero que ustedes, como maestros, se impongan a sí mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad.



La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra: Lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y de Lucifer viene Lux, de Ferous, que quiere decir ‘el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior’… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez… " El silencio de la compresión del mero estar. En esto se van los años. En esto se fue la bella alegría animal". Pizarnik genial

Gran película y genial guión. Lugares comunes, undécima película de Adolfo Aristarain, basada en El renacimiento, novela de Lorenzo F. Aristarain y con guión de Adolfo Aristarain y Kathy Saavedra.

Entrevista a Casilda Rodrigáñez



Casilda Rodrigáñez Bustos, es una escritora y bióloga nació en Madrid el 16 de mayo de 1945. Es conocida por sus puntos de vista heterodoxos sobre el parto y la maternidad. Junto con Ana Cachafeiro creó la asociación antipatriarcal. (Wiki pedia)

Reflexiones sobre la violencia interiorizada en las mujeres

{En diciembre de 2003 Pititako Informatzen publicó una entrevista con la escritora e investigadora Casilda Rodrigañez. Con las prisas, de forma involuntaria cometimos algunos errores importantes en la transcripción. Ahora, tras la revisión de la propia Casilda, publicamos el texto corregido y en algunos casos ampliado.}

Pititako Informatzen (PI): Si hablamos de que a las mujeres se les/se nos ha negado la sexualidad, ¿qué es lo que queremos decir con esto y que interés hay detrás de esta negación?

Casilda Rodrigañez ( CR): Podemos explicarlo remontándonos a los inicios de esta sociedad. Varias antropólogos/as han explicado cómo se aprovechó la experiencia obtenida con la práctica de la ganadería para aplicarla a la sociedad humana; habían aprendido lo que hay que hacer con un toro para obtener un buey y poder utilizar su fuerza sumisa: castrarlo, disminuir su vitalidad para poder controlarla. O para obtener un bonsái, que en vez de ser un árbol grande se convierte en un objeto de decoración: cortarle las raíces.

En la especie humana para establecer una sociedad de esclavos/as y de acumulación de Poder, había que cambiar el ser humano, cortarle las raíces; lo que quiere decir, bloquear su sexualidad para disminuir su vitalidad, introducir un estado de carencia y de necesidad. Esto se consigue eliminando la sexualidad materno-primal, una verdadera castración que se inflige a todas las criaturas humanas. Entonces, eliminada la sexualidad básica y establecido el estado de carencia, se organiza un chantaje emocional y sistemático para irnos llevando a donde se nos quiere llevar (se aprende a obedecer para ser aceptados/as y sobrevivir); este chantaje subyace en todo el proceso de socialización -que en realidad es una domesticación. Vivir en función de los deseos hace un ser humano libre, lleno de fuerza, iniciativa, etc.; pero el vivir en la carencia y en la necesidad, bloqueado el desarrollo anímico y sexual, nos lleva al estado de sumisión. Por eso es tan importante la madre: ahí es donde se cortan las raíces de la vida humana. San Agustín dijo: "dadme otras madres y os daré otro mundo". En lugar de una maternidad que organiza la expansión del erotismo y del placer y del complacer a las criaturas, con una madre cuya pasión es el bienestar de su prole (que es para lo que sexual y fisiológicamente estamos preparadas), se construye una maternidad patriarcal de madres que 'aman' con el corazón en el mejor de los casos, pero no con la tripas, madres frías, distantes, capaces de dejar a lxs niñxs llorando; madres insensibles a los deseos e indiferentes al sufrimiento de las criaturas. Por eso se destruye la sexualidad de la mujer, para cambiar la maternidad. Se somete a la mujer para organizar una procreación en la asepsia libidinal, con cuerpos de mujer privados de sus deseos y de su sexualidad.

Wilhem Reich explicó hace ya muchos años que el desarrollo humano privado de su sexualidad produce un acorazamiento muscular, que es correlativo al acorazamiento psíquico; son las corazas psicosomáticas que nos insensibilizan para hacernos capaces tanto de vivir en la resignación, como de ejercer la crueldad.

Al desaparecer la sexualidad de la mujer de la organización social, las niñas crecen con su sistema erógeno atrofiado, con el útero contraído; entonces el aparato reproductor funciona de una manera robotizada; el útero rígido en lugar de abrirse con suaves latidos, placenteramente, lo hace con espasmos y calambres, y produce dolor a la mujer en la menstruación y en el parto. Todo esta ecuación represión del deseo materno = estado de sumisión, es decir, el cómo se organiza la domesticación del ser humano, es lo que tratamos de explicar en el libro La represión del deseo materno.

Hay una relación directa entre la privación de la sexualidad de la mujer y la puesta a punto de un tejido social para las relaciones de Poder, para organizar la sociedad patriarcal.

{{PI: ¿Cuáles son las evidencias del alejamiento al desarrollo de nuestro cuerpo y cual es el papel del falocentrismo en todo esto?}}

{{CR:}} Las evidencias son muchas. En primer lugar, la sexualidad en la vida humana es un proceso, con dos puntos máximos, uno es a los dos años, otro pico es en la adolescencia; y todo se pone en marcha con la gran eclosión del período simbiótico inicial (en el postparto/post-nacimiento); todo esto se borra del mapa

Cuando la criatura nace, se la priva del cuerpo a cuerpo con la madre. Ése es el momento en el que tenemos la mayor carga de energía erótica de nuestra vida. Lo previsto según la evolución, es que la supervivencia se garantiza con un estado de simbiosis madre-criatura (en el que la criatura tiene el calor, el alimento, la protección etc, necesarias para seguir su desarrollo hasta hacerse autónoma); por eso hay una líbido y un deseo mutuo en ese momento, una atracción mutua para producir y mantener el estado simbiótico (a nivel fisiológico se traduce en un determinado equilibrio hormonal); este fenómeno se llama 'impronta' y es común a todos los mamíferos (por eso por ejemplo, las leonas se quedan en el cubil con sus cachorros/as después de parir, y no las abandonarán ni siquiera al precio de su propia vida)

Hay que tener en cuenta que la reproducción de la vida humana ha estado funcionando durante millones de años antes de la existencia del Patriarcado (las primeras sociedades patriarcales tienen 5000 años de vida), y antes de la medicalización del proceso reproductivo, porque naturalmente la reproducción está autorregulada por el mecanismo de la sexualidad. El cuerpo a cuerpo con la madre es un estado fisiológico y psíquico. Hay un instinto y un deseo que si se respetase produciría un enamoramiento específico, una luna de miel especial y básica para nuestra existencia. Pero este proceso, en lugar de fluir y expandirse, se corta de raíz al separar a la criatura de la madre nada más nacer; en ese momento tan importante del que depende el desarrollo del ser humano.

Una de las pruebas de esta devastación, es que durante toda la infancia no tenemos vida sexual, a diferencia de lo que sucedía (o todavía sucede) en otras culturas. En los países árabes por ejemplo, todavía quedan vestigios de esta sexualidad básica: las mujeres se bañan juntas en los hammanes con sus hijos/as lactantes (hasta cinco, seis años); comparten el aseo cotidiano que se convierte en un lugar de encuentro y de relación (no van al hamman sólo a lavarse, puesto que pasan horas allí); la sensualidad y el erotismo son visibles y es un vestigio de esta sexualidad desaparecida inimaginable en el mundo occidental. También quedan los cantos y los bailes en corros, etc. Lo que vemos en la calle -todas las mujeres tapadas, serias, etc.-, en los hamanes cambia (y también en los terrados de las casas por donde van y vienen y se juntan). Es un modelo de sociedad patriarcal en el que hay más represión exterior contra la mujer porque hay menos autorrepresión, menos represión interiorizada; y como no pueden permitir que esos vestigios de sexualidad prohibida trasciendan a lo público, la mantienen cercada y encerrada en sus guettos.

Aquí como ya tenemos interiorizada la represión, tenemos más "libertad", menos dosis de represión exterior, porque ya no hay peligro de que la sexualidad prohibida trascienda y se desarrolle; nosotras mismas educamos a nuestras hijas en un falocentrismo adulto, excluyente de todo otro atisbo de sexualidad. Según nuestra cultura, toda la sexualidad es adulta, coital y gira en torno al falo. Así crecemos en la idea de que la sexualidad es lo que nos lleva a acostarnos con un hombre cuando seamos mayores. El resto, desaparece y es inimaginable. Sin embargo, hay testimonios de que en la antigüedad había bailes y danzas sexuales practicadas por mujeres (las danzas del vientre actuales son un residuo de las mismas) que prueba la existencia generalizada de prácticas sexuales no falocéntricas.

La sexualidad de la mujer a diferencia de la del hombre es cambiante; no es uniforme. No es el mismo estado sexual el que tiene la mujer cuando ovula, que cuando menstrúa, o cuando está criando. Por eso la luna era el símbolo de la feminidad, porque la luna al igual que la mujer tiene un ciclo de 28 días (y también como en la mujer, este ciclo se inscribe en otros más amplios). Ahora hemos perdido la percepción del estado cambiante de nuestro cuerpo. El tipo de represión que sufrimos se traduce en una ALIENACIÓN sexual: como si la mujer siempre tuviese que estar dispuesta a irse a la cama con un hombre.

Otra prueba aplastante de la devastación de la sexualidad de la mujer y de la sexualidad básica humana son los chupetes de plástico; el chupete de plástico es una sustitución de la piel y de la carne real, del pezón de la madre; es una prueba del vacío y del desierto emocional, pues no sólo se trata de que la criatura chupe un pezón de plástico, artificial, sino del cuerpo que falta detrás del chupete. Y sin embargo, la existencia del chupete de plástico no nos sorprende, lo vemos como algo normal; no vemos la robotización, la asepsia del deseo, la deshumanización de lo humano.

Otra prueba es la cuestión de que para ser queridas tenemos que adaptarnos a unos estereotipos fijados (innecesarios en una sexualidad natural y espontánea) y que hay que gustar a los hombres según las normas establecidas (falocracia). Con esto nos bombardean los medios audiovisuales, con imágenes de mujeres delgadísimas a las cuales nos tenemos que parecer para ser queridas. Sin embargo, no se dice que el 20% del peso de una mujer tiene que ser tejido adiposo para poder producir estrógenos (una de las hormonas femeninas), y que por eso a muchas modelos se les quita la regla. La extrema delgadez es todo lo contrario de la feminidad y estamos ante una pandemia de anorexia y bulimia, con datos escalofriantes que no cesan de crecer.

Otra evidencia es el Poder establecido contra la mujer a través de la medicina. Nos obligan a parir en los hospitales con una postura totalmente contraria al parto (en horizontal, en decúbito supino: en esta posición el canal de nacimiento se estrecha y se alarga, hay más sufrimiento fetal, más sufrimiento de la madre) cuando en cuclillas o de pies el canal de nacimiento es más corto y más ancho, va a favor de la gravedad y la madre puede hacer fuerza con los músculos pélvicos y perineales, que en cambio tumbada no puede. Para parir una mujer tiene que tener los pies en la tierra, en el suelo, para poder empujar. El médico es la autoridad que sustituye, la sabiduría del cuerpo, la autorregulación del deseo y toda la fisiología del parto, por la química y el material quirúrgico. Así se convierte un acto sexual en una intervención quirúrgica; o como también se dice, se convirte el aparato reproductor femenino en un sistema de cañerías. Todo esto decimos que es una auténtica violación porque la mujer está pariendo sin deseo, sin un proceso de excitación sexual.

Y al final las pruebas son un poco todo, hasta cómo nos vestimos y un largo etcétera.

{{PI: Habiendo avanzado tanto la ciencia ¿cómo es posible que ahora haya más desconocimiento que antes respecto a la sexualidad?}}

{{CR:}} La primera razón es que llevamos ya mucho tiempo alejadas de nuestros propios cuerpos, de nuestra sexualidad; se han perdido los espacios de transmisión de la sabiduría de madres a hijas donde toda esa sexualidad se sabía, se hablaba, se practicaba; todo esto que he mencionado de los vestigios que representan los hammanes y las danzas del vientre compartidas.

En el siglo XIX, cuando la sexualidad empieza a ser objeto de estudio científico, la mujer ya lleva milenios arrastrando el sometimiento sexual al imperio falocrático, con el útero rígido. Entonces se toma por 'natural' lo que es el resultado de un proceso milenario de devastación. La sexóloga Maryse de Choisy afirma que las mujeres que acudían a las consultas pertenecían a las clases burguesas cultivadas, o sea más civilizadas y no las del pueblo llano; por otro lado, las mujeres con una vida sexual más satisfactoria y con algún grado de desarrollo de sexualidad uterina no son las que acuden a este tipo de consultas por que tienen menos problemas y se sienten mejor con ellas mismas. Entonces se sienta cátedra, se hace ciencia tomando como referencia una mujer básicamente castrada (por eso Freud decía que sólo hay un sexo y que la mujer es un hombre castrado).

Pero, por ejemplo, hay testimonios de la Edad Media de señoras importantes que suplicaban a sus señores que les dejaran amamantar a sus criaturas: amamantar a un bebé era pues un deseo prohibido pero sentido. Ahora no se puede ni hablar del placer de dar de mamar, si una mujer siente placer en ello ni se atreve a decirlo. Hemos pasado de la represión exterior (no te dejan) a la represión interiorizada (no sientes el deseo). Es la policía 'interior' la que nos reprime inconscientemente y la que transmitimos a nuestras hijas, apoyadas por todos los medios de formación audiovisuales, literarios etc..

De pequeñas nos dicen que si eso es pecado, una guarrería, etc, de tal manera que empezamos inhibiendo conscientemente nuestras pulsiones, eso sí, de manera sistemática, hasta que empezamos a hacerlo de forma automática e inconsciente; y cuando ya somos mujeres adultas, la represión sexual la hacemos en gran parte, nosotras mismas e inconscientemente, y tenemos interiorizado el orden sexual falocéntrico.

En definitiva, para cuando la Ciencia empieza a investigar, la mujer tiene esta violencia contra sí misma interiorizada, la devastación de la sexualidad femenina está ya generalizada, y entonces la Ciencia toma el resultado de la devastación (el útero rígido, la maternidad robotizada, etc.) como si fuera lo originario.

{{PI: El parto ha pasado de ser algo placentero a considerarse todo un suplicio, ¿a qué se debe?}}

{{CR:}} Pues un poco a lo que venimos contando. Se habla mucho de mutilaciones genitales en los países árabes, pero este tipo de partos que tenemos aquí también las producen, como dice el ex -director de salud materno-infantil de la OMS, Marsden Wagner. Te rajan el perineo (las episotomías se practican en el 80% de los partos hospitalarios) y el mismo útero, (hay un 30 % de cesáreas innecesarias): verdaderas carnicerías. Es un daño físico y psíquico. También un 2% de bebes son heridos por el bisturí cuando son extraídos del útero mediante cesárea; y esto no se dice.

En el parto hospitalario, las mujeres estamos rodeadas de gente que nos da ordenes: te distraen y no te puedes abandonar al deseo y a la relajación; además tienes miedo y eso hace que te contraigas en lugar de relajarte (lo contrario a lo que debería ser). El parto, como todo acto sexual, requiere intimidad...

La medicina corta la autorregulación e impide que en algún momento pueda recuperarse el proceso sexual; de esta manera asegura que el principio del placer que impulsa la vida se sustituya por el del dolor que aparece cuando se quiebra la autorregulación. Por ejemplo, después de un parto traumático se podría recuperar el proceso y establecer un buen acoplamiento, pero después de una cirugía mayor que es la cesárea, la mujer está efectivamente en un post-operatorio con puntos, goteros etc. o sea, no está ni mucho menos para vivir esa luna de miel de la que hablábamos. Se intercepta el acoplamiento, la 'impronta' y entonces vienen las dificultades en la lactancia, el bebé llora, la madre no duerme, etc

Adrienne Rich explica que en el siglo XVIII - XIX los primeros hospitales eran algo horrible; primero eran morgues donde diseccionaban a los muertos para aprender anatomía, etc. Allá iban a parir las mujeres más pobres que no tenían una casa donde hacerlo. Entonces los médicos después de abrir un cadáver sin lavarse las manos se iban a atender a las parturientas: las mujeres se morían por septicemia, (todavía no habían aparecido Luis Pasteur ni los antibióticos). La tasa de mortalidad era tremenda. Luego, con la aparición de los antibióticos la tasa de mortandad perinatal descendió y la Medicina se apuntó el tanto del descenso de una mortandad que ella misma había originado.

En realidad sólo hay más o menos un 5% de partos con riesgo. Aquí llaman parto de riesgo a un bebé de nalgas, esto es, que nace no de cabeza sino de nalgas. Pero estos nacimientos no tienen por qué realizarse necesariamente por cesárea. Michel Odent ha atendido unos 300 partos de nalgas por vía vaginal y en casa. Es una experiencia significativa. Muy pocas cosas justifican realmente una cesárea (como la placenta previa). Ahora todo el movimiento que hay para recuperar el parto para la mujer, trata de respetar el parto como es, algo íntimo de su vida sexual. Y desde luego, cuando realmente hay complicaciones, se acude al hospital. Parir es un acto natural, como el comer, y no vas al hospital a comer todos los días por si acaso te atragantas, vas al hospital si te pasa algo anormal. Hay que prever la posibilidad real de complicaciones, y por eso las comadronas y todo el personal a favor de los partos en casa tienen ya previsto tener cerca un hospital. Luego os daré las webs de estas asociaciones.

Hay una historia muy curiosa y emocionante que contó una comadrona inglesa en el I Congreso Internacional de Parto y Nacimiento en Casa, en el año 2000: las mujeres inuits o esquimales, cuando estaban a punto de parir eran llevadas en avionetas a los hospitales de Canadá. Pero esas mujeres allí se sentían extrañas, sin nadie de su entorno familiar, sin conocer la lengua del personal sanitario, se sentían manipuladas y vivían sus partos de manera especialmente desgraciada y traumática; cuando regresaban estaban hechas polvo, con depresiones, problemas de lactancia etc... un desastre. Además se producía una especie de desgarramiento por pérdida de la identidad, porque inuit significa "nacido en tierra inuit", de manera que ya no sabían si sus hijos/as eran 'inuit' porque no habían nacido en tierra inuit... En una asamblea de diferentes aldeas inuit decidieron negarse a ser llevadas al hospital a parir. Según las autoridades sanitarias había el famoso riesgo en más o menos el 6 % de los partos que justifican la hospitalización general de todos los partos. Pero los inuits decidieron asumir ese riesgo; preferían la muerte física de un 10 %, que el 100 % de la 'otra' muerte que supone parir y nacer en un hospital. Entonces fue cuando las Autoridades sanitarias del Canadá pusieron en marcha unos equipos de matronas con avionetas para atender a estas mujeres inuits en sus aldeas. La matrona que nos lo contaba (no recuerdo su nombre) era precisamente la persona que había sido contratada -por su experiencia en la atención de partos en casa- por el gobierno de Canadá para organizar estos equipos y formar al personal.

{{PI: ¿Cómo hemos llegado a negarnos la existencia del útero?}}

{{CR:}} De niña nadie te dice que tienes un útero, y creces sin moverlo, sin sentir su excitación, su latido; ves a las mujeres de tu alrededor vivir con posiciones rígidas, sin mover la pelvis ni el vientre, sin ver ni vivir las pulsiones uterinas. No hemos aprendido a mover el útero, ni a sentirlo; porque con la inmovilización de los músculos que forman la bolsa uterina se pierden también sus conexiones neuromusculares. En algunas culturas, la rana era el símbolo del útero, que salta y palpita y se mueve, (por eso también los test de embarazo se llaman los test de la rana). En otras culturas se decía que el útero era un pez, por su manera de moverse. Estos símbolos expresaban la existencia del órgano; y por eso, a pesar de que el útero es interior y no se ve, era algo conocido que desde niña te llegaba: y podías relacionar esos símbolos con tus propias pulsiones.

Los músculos del útero, cuando no se utilizan se ponen rígidos, pierden elasticidad y funcionalidad; solo cuando te escayolan una pierna un mes luego hay que hacer ejercicios de rehabilitación para recuperar la funcionalidad de la pierna. Imaginemos lo que sería si tienes la pierna sin mover desde que naces hasta los 20 años, o si te tapan un ojo al nacer y te quitan la venda de mayor: tendrías el ojo atrofiado. Pues eso es lo que pasa con nuestro útero. Antiguamente la mujer frígida era la que tenía el útero arriba bien quietecito, y de ahí viene el calificativo de 'histérica' porque 'histérica' viene de 'hysteron' = útero en griego.

El parto con placer se produce cuando el útero se abre suavemente, relajadamente. Con cada latido los músculos uterinos se distienden, se aflojan y el cuello se va relajando y abriéndose, poco a poco, con cada latido que al mismo tiempo es una oleada de placer. En cambio el útero rígido que en lugar de latir se contrae con espasmos, produce dolor, el dolor del calambre, que es el dolor de las famosas 'contracciones de dilatación'. Filogenéticamente está previsto que el parto sea un acto placentero; lo que no está previsto filogeneticamente es que la niña se haga mujer sin desarrollar su sexualidad, con el útero rígido, espástico.

Leboyer, autor del libro Por un nacimiento sin violencia, habla de lo innecesario e injustificado que son los partos violentos de hoy en día. Los úteros pueden abrirse suavemente, con ternura, con un palpitar suave, como explica muy bien en otro libro: El parto: crónica de un viaje .

Hemos perdido el útero porque hemos perdido la sexualidad. Mereló-Barberá afirma que la mujer se socializa en la ruptura psicosomática entre la conciencia y el útero.

Nuestra manera de vestir dice mucho de nosotras, con ropas ajustadas, sujetadores y bragas que nos separan de nuestro cuerpo. Las mujeres que llevan túnicas o chilabas van desnudas por debajo, están mas cerca de sentir su cuerpo. Pero lo peor no es vestir de cierta manera si no el creer que nuestras pulsiones y nuestros flujos son algo sucio, lascivo y pecaminoso. Te socializas sin saber de tu propio cuerpo, incluso sintiendo asco hacia él en algunos aspectos; como si el útero fuese una víscera más como el esófago o la vesícula.

{{PI: ¿Qué importancia tiene el agua y la simbología del agua en relación con la sexualidad femenina?}}

{{CR:}} Sobre el agua hablo bastante en El asalto al Hades. Está claro que el agua es símbolo de vida, es el medio líquido donde la vida fluye. Es un medio de interacción que hace posible que haya vida. Nuestro cuerpo tiene la memoria de nuestro origen filogenético en el agua, porque la vida animal anterior a los mamíferos fue acuática (y hay una rama de los mamíferos que siguió en el agua). Incluso en hay una hipótesis según la cual los homínidos pasaron por el medio acuático; de hecho en algunas partes de América (concretamente sé de un pueblo del litoral de Ecuador) viven un hombre y una mujer con la piel recubierta de escamas, la boca, y los ojos parecidos a los de un pez; van siempre muy vestidos pues no resisten los rayos de sol.

Nuestro origen ontogenético (individual) también tiene lugar en un medio acuático, en el líquido amniótico. Por eso los bebés recién nacidos tienen el reflejo de cerrar la epiglotis para no tragar agua, y lo conservan más o menos hasta los tres meses después de nacer. Sabemos que los partos dentro del agua pueden ser más fáciles porque el agua favorece la relajación. Aunque nuestro neocortex nos bloquee y nos impida el estado de relajación necesario para parto, el cuerpo sumergido en el agua ayuda a aflojar la presión del neocortex y a reactivar el cerebro arcaico, la hipófisis, que regula el sistema hormonal. Esta relación con el agua está en nuestro genoma humano, y en lo que se llama 'memoria celular'.

El agua también ha estado presente en las recreaciones de la vida y los animales acuáticos han estado muy presentes en la simbología. La sexualidad femenina es humedad, es agua. Los animales más representativos de la sexualidad femenina son medio terráqueos medio acuáticos, y su piel es una húmeda mucosidad, como nuestro útero, y nuestra vagina; la excitación sexual produce humedad, la frigidez, sequedad. Por ejemplo el pez que se mueve de manera sensual, la rana que palpita como nuestro útero, la serpiente que se mueve con la voluptuosidad del cuerpo femenino. La serpiente además se mete debajo de la tierra, y por eso también se escogió como símbolo de la feminidad, que en la sociedad pre-patriarcal no estaba por las alturas de los cielos y de las divinidades, sino que estaba pegada a la tierra. La serpiente es un símbolo muy extendido de la sexualidad prohibida, y por eso luego la tienen que convertir en diferentes monstruos repugnantes y repelentes, para que sintamos repugnancia y asco de nuestros propios cuerpos y de los flujos que manan con el deseo; y los héroes y los santos tienen que matar a la serpiente para salvar a las mujeres, nuestros cuerpos (del dragón) y nuestras almas (del pecado). Los pulpos también se utilizan como representación simbólica porque su cuerpo, la cabeza y los tentáculos recuerdan la imagen del esqueleto erógeno de la mujer; hay vasijas de la antigua Grecia con pulpos que son una imagen visual del orgasmo femenino. Nuestros/as antepasados neolíticos, que no vivían en la escisión cuerpo-mente, representaban las emociones en sus pinturas, por ejemplo, dibujando sobre los cuerpos los meridianos del placer. Y utilizaban animales y plantas (como el cáliz de las flores, o la manzana) cuya imagen visual les conectaba con la emoción erótica. La sirena tiene un significado algo mas profundo. Hemos dicho que el pez representaba el útero, y la sirena es un ser mitad pez, mitad mujer. Una sirena no tiene vagina, no puede tener relaciones coitales, y sin embargo, en la mitología representaba una voluptuosidad tal, que los hombres no podían resistirla y quedaban fatalmente atraídos por ellas (en la historia de Ulises, éste manda que le atan para no dejarse atraer por ellas). Las sirenas representaban la sexualidad femenina, pero no una sexualidad falocéntrica, sino uterina y autoerótica. En realidad representaban la sexualidad de la virgen, que no tiene relaciones con el varón. Pero no la virgen como ahora la vemos: monja, casta y pura. La virginidad en el neolítico pre- patriarcal no era sinónimo de castidad, puesto que las mujeres, desde niñas y antes de tener relaciones sexuales con hombres habían desarrollado su sistema erógeno, su sexualidad uterina.

Si tratas de nadar como una sirena, juntando las piernas y sin doblar las rodillas, verás que sólo puedes darte impulso moviendo la pelvis, es como una danza del vientre en el agua. Es una manera muy sensual y voluptuosa de nadar (como los delfines). Las sirenas son el símbolo de la feminidad no falocéntrica por excelencia. Ya que habían desarrollado su capacidad sexual sin la necesidad de mantener relaciones coitales con hombres.

El mundo simbólico es muy importante porque actúa de manera inconsciente sobre el inconsciente. Es el mensaje subliminal que tan bien conoce y utiliza la publicidad, cuando por ejemplo pone a una mujer 'muy deseable' delante de un coche para que los hombres compren ese coche.

{{Bibliografía recomendada:}}

-RODRIGAÑEZ, C. y CACHAFEIRO, A. La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente. Madre Tierra, 1996

-RODRIGAÑEZ,C. y CACHAFEIRO, A. El Asalto al Hades. Traficantes de Sueños, 2001

-RODRIGAÑEZ,C. y CACHAFEIRO, A. La sexualidad de la mujer. Ekintza Zuzena, 1998

-MERELÓ-BARBERÁ,J. Parirás con placer. Kairós, 1980

-ODENT, M. La cientificación del amor.Creavida, 1999

-ODENT, M. El bebé es un mamífero. Mandala, 1990

-LEBOYER, F.Por un nacimiento sin violencia, Daimon, 1978

-LEBOYER, F. El parto: crónica deun viaje Ed. Alta Fulla, 1998

-DE CHOISY, M. La guerre des sexes Publications Premiéres 1970

-RICH, A. Nacida de mujer Noguer, 1978

-REICH, W. La psicología de masas del fascismo y Reich habla de Freud Anagrama


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Vitoria-Gasteiz 24-12-03 (corregido, 30-06-04)


El placer de amar

Amar no es una obligación, sino un privilegio.

No se puede amar por presión ni por deber, sino porque es el mayor placer en la vida; amo por gusto, porque puedo amar; no amo para cumplir ninguna regla, ni para hacer méritos ante nadie; amo por el simple y maravilloso placer de amar.

Te amo y en este momento acepto la aventura de explorar y descubrir contigo lo que guardas más allá de tus máscaras y tus defensas. Contemplo con ternura tus más profundos sentimientos, tus temores, tus carencias, tus esperanzas y alegrías, tu dolor y tus anhelos.

Te amo , y comprendo que detrás de tu coraza se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga y de una sonrisa sincera en la que puedas sentirte en casa.

Te amo y con el mayor respeto entiendo que la desarmonía y el caos en los que a veces vives son el producto de tu ignorancia y de tu inconsciencia. Me doy cuenta de que si generas desdichas es porque aún no has aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones te sientes tan vacío y tan carente de sentido, que no puedes confiar en ti mismo/a ni reconocer tu riqueza; pero en este instante, descubro y honro, por encima de cualquier apariencia, tu verdadera identidad y tu valor, y aprecio honestamente tu infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.


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Te amo y sinceramente desde hoy te brindo la oportunidad de ser escuchado/a con profunda atención, interés y respeto. Acepto tu experiencia sin pretender modificarla, sino comprenderla. Te ofrezco un espacio en el que puedas descubrirte sin miedo a ser calificado-a, en el que sientas la confianza de abrirte, sin ser forzado-a a revelar aquello que consideras privado.

Reconozco que te amo y a partir de este momento te muestro que tienes el derecho inalienable de elegir tu propio camino, aunque éste no coincida con el mío. Desde este instante, te permito descubrir tu verdad interior por ti mismo-a, a tu manera.

Te aprecio sin condiciones, sin juzgarte, sin reprobarte, sin pedirte que actúes de acuerdo con mis expectativas, sin exigirte que te amoldes a mis ideales; tienes el derecho de ser tú mismo-a.


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Te amo y te valoro por ser quien eres, no por ser como yo quisiera que fueras. Confío en tu capacidad de aprender de tus experiencias y de levantarte de tus caídas, más fuerte, más maduro-a; tengo plena fe y
absoluta confianza en tu poder como individuo.

Te amo y gozo de la fortuna de poder comprometerme voluntariamente contigo, y a partir de este día respondo en forma activa a tu necesidad de desarrollo personal. Creo en ti cuando tú dudas; te contagio con mi vitalidad y mi entusiasmo cuando estás por darte por vencido-a; te apoyo cuando flaqueas, te animo cuando titubeas; te tomo de las manos con firmeza cuando te sientes débil; confío en ti cuando algo te agobia; y te acaricio con dulzura cuando algo te entristece, sin dejarme arrastrar por tu desdicha.

Te amo y comparto tus alegrías y me regocijo contigo cuando te sientes dichoso-a. Me deleito en tu presencia, más no pretendo poseerte; disfruto de tu compañía, pero no deseo retenerte ni impedir tu vuelo. Paladeo el regalo de compartir en el presente, por el simple gusto de estar juntos sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderte libremente.



No te quiero mío/a, te amo tuyo/a, te amo libre; te amo, como amo a la brisa que viene y va, y acaricia mi mejilla.

Te amo y tengo la suficiente humildad como para recibir tu ternura y tu cariño sin representar el papel del que nada necesita; acepto con gusto lo que me brindas, pero no exijo que me des lo que no puedes o no deseas.

Te amo y le agradezco a la Vida el prodigio de tu existencia, pues siento tu presencia una auténtica bendición en mi sendero; gracias por ser.




Te amo y precisamente por eso no dependo de ti, pues si dependiera no sería amor sino carencia; al no depender de ti puedo amarte. 

Hoy disfruto de nuestro encuentro, sabiendo que cada día es una aventura incierta y que el mañana es una incógnita perenne. Desde hoy, vivo como si fuese el último día que puedo compartir contigo, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que te tomo de la mano, y en esta forma hago q1ue lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Me atrevo a mostrarte mi cariño espontáneamente a través de mi mirada, de mis gestos y sonrisas, de mi caricia firme y delicada, de mi abrazo vigoroso, de mis besos, con palabras francas y sencillas, te amo.

Te valoro por ser quien eres, aprecio tus riquezas interiores, aun aquellas que tú mismo-a desconoces. Veo tu potencial latente y desde hoy colaboro para que florezca la semilla que se encuentra dormida en tu interior.

Tu desarrollo personal me importa honestamente, cuentas conmigo y desde este momento te permito descubrir tus capacidades creativas y aliento tu posibilidad de dar todo el fruto que puedes dar; con gusto develo ante tus ojos el tesoro que llevas dentro, y coopero contigo para ser de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

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Te amo y también me amo a mí mism@ y por eso desde este día también me atrevo a establecer mis propios límites, y a mantenerlos firmemente; me respeto a mí mism@ y por ello con todo mi amor, no permito que trasgredas mis derechos personales, ni que me ates, ni que coartes mi libertad para ser quien soy.

Te amo y tengo tanta confianza en mí mism@ y en ti, que sin temor a que nuestra relación humana se perjudique, desde este instante me siento en la libertad de expresarte mi enojo, sin ofenderte, y puedo
manifestar lo que me molesta e incomoda sin intentar hacerte daño o lastimarte; soy sincero-a y veraz contigo.

Te amo , por eso también reconozco y respeto tus limitaciones y así te aprecio, pero no te idealizo. Comparto y disfruto los acuerdos y acepto los desacuerdos, y con absoluta certeza te digo que si llegara
el día en que evidentemente nuestros caminos fueran incompatibles sin remedio, yo soy capaz de despedirme en paz y en armonía, de tal manera que ambos nos recordemos con gratitud por los tesoros compartidos.



Te amo y al amarte veo en ti más que tu individualidad como persona; te percibo y te valoro como una expresión del Ser Humano, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible
llamada Ser Humano, de la cual yo mismo-a formo parte.

A través de ti reconozco el milagro indescriptible de la Naturaleza Humana que es mi propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; a través de ti, puedo apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la Humanidad, así como sus lados oscuros y sombríos.

Te amo y en ti amo al Ser Humano en su totalidad y amo la auténtica Naturaleza Humana tal como es.



Te amo y al amarte a ti, me amo a mí mismo-a y me siento orgulloso-a de ser una nota digna y valiosa en la sinfonía de este mundo.



Cortesía de Dokushô Villalba, quien escribe "Mi amiga Victoria Rosina Guardia me ha enviado este texto desde Montevideo. Al parecer ha sido escrito por un tal Adnan, que no sé quién es, pero el texto me ha parecido digno de ser compartido. Aquí lo tenéis."

Carta del Cacique Seattle al Presidente norteamericano Franklin Pierce (1855)



Carta que el cacique Seattle de la tribu Suwamish envió al presidente norteamericano Franklin Pierce en 1855, en respuesta a la oferta de compra de todas las tierras de esa comunidad indígena por el gobierno de Washington. La carta del Jefe Seattle merece una lectura muy detenida y dice así :


COMO TERMINA LA VIDA

“El gran jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. También nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esa gentileza porque sabemos que nuestra amistad no le hace mucha falta. Vamos a considerar su oferta, porque sabemos que de no hacerlo el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomar nuestras tierras.

Pero el gran jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos confían en el ciclo de las estaciones. Mis palabras son inmutables, igual que las estrellas.” “¿Cómo pueden comprar o vender la tierra?. ¿Cómo pueden comprar el cielo o el agua? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del contenido del agua que corre. Deberían saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja que reluce en la planta, cada playa arenosa, cada neblina en la penumbra del bosque, cada claro del follaje, y cada insecto con su zumbido y su vuelo, son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula dentro de los árboles guarda la memoria del hombre piel roja.” “Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra natal cuando se van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos , en cambio, jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte inseparable de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas ; el venado, el caballo y el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las crestas rocosas, el verde de las praderas, el calor corporal del potrillo y también el hombre, todos pertenecen a la misma familia.”

LA VOZ DEL PADRE DE MI PADRE

“Por eso cuando el gran jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. Manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros : el será nuestro padre y nosotros seremos como sus hijos. Por eso consideramos su oferta de comprar nuestras tierras, aunque ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua que corre por los ríos no es solamente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos estas tierras, tendrán que recordar que son sagradas y deberán enseñar a sus hijos que cada reflejo fantasmal en la superficie de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de la corriente de agua es la voz del padre de mi padre.” “Los ríos son nuestros hermanos y calman nuestra sed. Llevan nuestras canoas y alimentan a nuestra gente. Si vendemos estas tierras, deberán recordar y enseñar a sus hijos que los ríos no son solamente nuestros hermanos, sino que también son hermanos de ustedes. En adelante deberán dar a los ríos el trato bondadoso que darían a cualquier otro hermano.” “Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que otro, porque él es un extraño que llega en medio de la noche a llevarse lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga. Luego de haberla conquistado, la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de sus antepasados y los derechos de sus descendientes. Trata a su madre la tierra y a su hermano el cielo, como si fueran cosas que pueden comprarse, saquearse o venderse, como si se tratara de corderos o cuentas de vidrio. Su insaciable voracidad terminará por devorar la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.”

LO QUE NO SE COMPRENDE

“No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la de ustedes. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre piel roja. Pero tal vez sea así porque el hombre piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar en donde pueda escucharse el crecimiento de las hojas de un árbol en primavera o el rozar de las alas de un insecto durante el vuelo. Pero quizá yo piense así porque soy un salvaje y no puedo comprender ciertas cosas.” “El ruido de la ciudad parece insultar los oídos . Me pregunto que clase de vida puede llevarse cuando el hombre no es capaz de escuchar el grito de las garzas o el diálogo nocturno de las ranas alrededor de una laguna. Yo soy un piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por el aroma de los pinos. El aire es algo precioso para el hombre piel roja, porque todas las cosas comparten el mismo aliento : el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira : igual que alguien que pasara varios días agonizando, se ha vuelto insensible al hedor. Pero si le vendemos nuestras tierras, deberá dejarlas aparte y mantenerlas como algo sagrado, como un sitio al cual podrá llegar el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.” “Consideraremos la oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición : que el hombre blanco deberá tratar a los animales de esta tierra como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de comportarse con ellos. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre la pradera, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y por lo tanto no comprendo como el humeante “caballo de vapor” puede ser más importante que el búfalo al que nosotros sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales desaparecieran, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrirle también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.”


LA TIERRA ES LA MADRE

“Ustedes deberán enseñar a sus hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, ustedes deberán decir a sus hijos que la tierra está llena de la vida de nuestros antepasados. Deberán enseñar a sus hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros : que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra, afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.” “Esto lo sabemos : la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, es apenas una hebra de ella. Todo lo que haga para dañar a esa red, se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra, sucederá también a los hijos de la tierra. Lo sabemos : todas las cosas están relacionadas entre sí, como la sangre une a los miembros de una familia.”

“Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo, no puede estar libre del destino común. Quizá seamos hermanos después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco sabrá algún día : que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora el hombre blanco piensa que es dueño de nuestras tierras, pero no podrá serlo. El Dios de todos es Dios de la Humanidad y Su compasión es igual para el piel roja y para el blanco. Esta tierra es preciosa para El y causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos desaparecerán tal vez antes que las demás tribus. Si contaminan sus camas, morirán alguna noche sofocados por sus propios desperdicios. Pero aún en su hora final, se sentirán iluminados por la idea de que Dios los trajo a esta tierra y les dio dominio sobre ella y sobre el hombre piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros, porque no comprendemos lo que sucederá cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los rincones de todos los bosques despidan olor a muchos hombres y cuando la vista de las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de cables parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así terminará la vida y comenzará el sobrevivir.”

Fragmentos de La vida divina. Sri Aurobindo


La preocupación más temprana del ser humano cuando despierta su pensamiento y, según parece, su preocupación última e inevitable -pues sobrevive a los más largos períodos de escepticismo y retorna después de cada destierro- es también lo más elevado que puede vislumbrar su pensamiento. Se manifiesta en el presentimiento del Divino, en el impulso hacia la perfección, en la búsqueda de la Verdad pura, en el Gozo sin mezcla y en el sentido de una secreta inmortalidad.

Dios, Luz, Libertad, Inmortalidad. Estos ideales persistentes de la especie son al mismo tiempo la contradicción de su experiencia normal y la afirmación de experiencias más elevadas y profundas que son sólo alcanzables, en su totalidad organizada, mediante un esfuerzo individual revolucionario o una progresión evolutivo general.

Todos los problemas de la existencia son esencialmente problemas de armonía. Tienen su origen en la percepción de una discordancia irresuelta y el instinto de una unidad o aveniencia aún no descubiertas.

El impulso ascendente que lleva al ser humano hacia e entendimiento entre contrarios cada vez más elevados no sólo es algo racional en sí mismo, sino que es la única culminación lógica de una regla y un esfuerzo que parecen ser un método fundamental de la Naturaleza y el sentido mismo de su empeño universal.

La Vida ya está involucionada en la Materia y la Mente en la Vida, porque la Materia es en esencia, aunque velada, una forma de Vida, y la Vida es igualmente una forma velada de Consciencia.

Se dice que el animal es un laboratorio viviente en el que la Naturaleza ha moldeado al ser humano. Pero el hombre bien pudiera ser el laboratorio de vida y pensamiento en el que, con su cooperación consciente, la Naturaleza quiere elaborar al superhombre, a la deidad. ¿O no debemos decir, más bien, manifestar a Dios? Pues si la evolución es la progresiva manifestación de la Naturaleza de aquello que estaba dormido u operaba en ella -involucionado-, también es la manifestación de lo que ella es de manera oculta.

Si fuera verdad que el Espíritu se halla involucionado en la Materia y la Naturaleza aparente es el Dios oculto, entonces la meta más excelsa y legítima que el ser humano tiene en la tierra es manifestar la divinidad que hay en él, así como realizar a Dios dentro y fuera de sí mismo.

El universo físico es descrito como el cuerpo externo del Ser Divino.

La mente humana debe buscar siempre una afirmación completa y sólo la puede encontrar mediante una reconciliación luminosa. Debe atravesar los grados que nuestra consciencia interior nos impone para alcanzar esta reconciliación y -sea mediante un método de análisis objetivo aplicado tanto a la Vida como a la Mente y la Materia, sea mediante síntesis e iluminación subjetivas- llegar al reposo de la unidad última, sin negar por ello la energía de la multiplicidad manifiesta.

Sólo entonces nuestro pensamiento, habiendo alcanzado un centro verdadero y dejando de dar vueltas en círculos, funciona como el Brahman del Upanishad, fijo y estable incluso en su juego y travesía por el ancho mundo, y nuestra vida, conociendo su objetivo, le sirve con gozo sereno, ligero y tranquilo, y también con una rítmica energía discursiva.

Más cosos sin sangre. Por Koldo Aldai



Vamos ya camino del reencuentro con el animal tras los vítores a tanta  sangre. Vamos de nuevo a la vera de estos seres que siempre hemos tenido a nuestra custodia y que nos correspondía acompañar, acariciar y querer, por supuesto respetar su vida también sagrada. Menguará hasta desaparecer totalmente el anacronismo de los cosos ensangrentados. Se agotarán los trofeos de rabos y orejas, las espadas y banderillas  aclamadas. La crueldad para con los animales, en cualquiera de sus formas, ya no puede tener recorrido en el futuro.

El sufrimiento no debería ser espectáculo y si lo es, dice poco de esa sociedad y su entretenimiento. El nivel evolutivo de una civilización se puede bien  medir por el trato que inflige a los animales.  La “fiesta  nacional” no debería ser un escenario de tortura. La crueldad para con los animales, máxime si ésta  es  gratuita, es uno de los más evidentes  lastres  evolutivos.

La decisión del Parlamento de Cataluña es un triunfo de toda la ciudadanía de corazón compasivo. Avanzamos en el camino de retorno, de reencuentro con quien muge, nada, repta, salta, aletea…, y que en cualquiera de sus formas nos honra con su compañía siempre bendita. Mañana las nuevas  generaciones se pasmarán cuando comprueben que el ocio nuestro estaba  basado en la tortura y muerte del animal.

Queremos más Parlamentos autonómicos, al igual que el canario y el catalán, alzando  brazos valientes en contra del error  taurino, de la prehistoria de obviar el sufrimiento del animal, de ese tan singular, como lacerante “arte” que genera incomprensible deleite. Ojalá otros parlamentos digan que no a la poco clemente estocada. Ojalá otras asambleas comunitarias digan que no al sufrimiento gratuito de nuestros hermanos los animales, a ese alarde de “heroicidad” ante el toro acorralado. Ojalá a la histórica votación del 28 de Julio en el Parlament, sigan otras victorias en pro de la vida animal. Caminemos ya junto  a ellos. Desandemos ya  la  historia. Nunca jamás baños de sangre en medio de una plaza regocijada.

La tradición no puede tener un valor absoluto, pues hipotecaría nuestra evolución. Sino que levanten cadalsos donde se ajusticie al “infiel”, que se renueven inquisiciones, cruzadas, esclavitudes y todo género de tradicionales barbaridades. La libertad concluye en el instante en que se manifiesta la sangre. Quienes invocan estos días a la libertad para intentar justificar “la fiesta” taurina, deberían de empezar a dibujar los límites a su ejercicio en el comienzo del dolor ajeno. Ajeno es también el animal. Su carne no es menos sensible al desgarro del metal. Nadie dude de sus sentimientos, por mucho que calle su dolor.

El valor de la tradición es siempre relativo. Hay costumbres que urgen ser revisadas, ya que no se ajustan al valor superior y cada vez más universal de respeto a toda suerte de vida. Este principio es sostenido por cada vez más amplios sectores de la ciudadanía que nos hallamos comprometidos con la defensa de todo ser en el que palpita un corazón, en el que pulsa un aliento…

No hay tradición, no hay ocio que pueda seguir soslayando el gratuito dolor infligido a los animales. Si las corridas de toros constituyen una de nuestras más acusadas señas de identidad, preferimos hablar de crisis identitaria, antes que de materia intocable. No libramos batalla contra la “fiesta nacional”, sino a favor de la vida y el respeto al animal.  Se trata de  elevar nuestros días, nuestras fiestas y costumbres;  de poner en entredicho un ocio que ya  no se ubica en nuestro presente. No debiera perdurar ese entretenimiento basado en el goteo incesante de sangre sobre la arena. Está de más es esa plaza enrojecida. Sobra es esa encerrona mortal, ese duelo trampeado, ese jaleo público de la agonía…

Reciclemos los recintos taurinos. Corramos ocios que no desemboquen en agonía  del rumiante, salgamos al paso del animal que fuimos con el pecho desnudo, sin filo bajo el manto, sin filo al viento… Llegan veranos sin sangre de toro, veranos de arenas brillantes, de cosos no mancillados. Llega otra casta de héroes sin medallas de orejas y rabos. Callan los aplausos al toro asaeteado. Inauguremos veranos y fiestas en que los animales vuelven a ser hermanos.


Koldo Aldai
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