Escribir

Escribir.
Escribir para verter este ansia incontenible de vivir.
Escribir para ordenar el marasmo de pensamientos y sentimientos infinitos de mi interior.
Escribir.
Escribir para sentirme viva, para saber que existo.
Escribir para tener una razón por la que seguir en pie: la de narrar, la de contar, la de explicar, la de hacer la vida más llevadera, montada sobre las nubes peregrinas e informes de las palabras.
Escribir.
Escribir y dejar que se apodere de mí esa sensación que desasosiega el alma, que la desata y la hace enorme, como el cielo, como el propio universo, donde no existimos nada más que la palabra y yo y jugamos a ese escondite donde la busco y la encuentro o donde la busco y se me perdió.

Escribir.
Escribir para experimentar la gloria, el relámpago que sacude y electriza mi espina dorsal y se instala en lo más profundo e interno de mi cerebro y me vierte y me anega y me returce y me hace sacar espumarajos por la boca, por las manos, por los dedos, como en un ataque de rabia.
Escribir.
Escribir porque sí, porque me apetece, porque no me cuesta, porque es natural. Y no he de pensar, ni he de buscar, ni he de intentar ser quien no soy. Fuera disfraces, complejos, prejuicios, estilos de vida impuestos, sueños vendidos al mejor postor en un ataque de seguridad. Escribir y ser yo y hacer aquello que me es innato.
Escribir.
Escribir para que la herida no duela tanto, para el sufrimiento sea más liviano, para dejar ya de acumular, de mantener en el interior bloqueos y desgracias y sueños y deseos y anhelos y esperanzas y vida fértil e inmensa vida corriendo por las venas, palpitando en cada una de mis entrañas, demandándome a gritos su formación, su creación y su destino.
Escribir.

Escribir y no pensar, sólo teclear enloquecida el ordenador o garabatear letras sin sentido en las páginas de un bloc. Escribir y tener la curiosa sensación de ser la sola destinataria de mis palabras -alguien enseñándome a través de mí.

Escribir.
Escribir para gozar, para explotar, para eclosionar, para mostrar. Sí, miradme: soy ésta y no me avergüenzo, no me duele que no os guste, no me duele que me rechacéis, no me duele vuestra falta de aprobación.
Escribir.
Escribir y emocionarme y anegar mis ojos de lágrimas -el agua pujando por manar de mis pupilas- cuando alguien me dice que le gusta.

Escribir.
Escribir para vivir, para darme fuerza, para ser feliz y sonreír. Escribir para ti, para mí, para todos. Para ti que me lees dondequiera que estés y conoces mi alma. Para mí, que me sano, me creo y me recreo en estas palabras.

Escribir.
Escribir y sentir, escribir y morir en cada palabra, en cada letra, en cada idea dejada al viento y a la mano de Dios (la mano de todos nosotros) para que fecunde, para que siembre, para que recoja, en tu ser, en el mío, en el de todos.

Escribir.
Escribir para saber que esta luz es inmanente, que esta fuente es inagotable, que siempre puedo acudir a su orilla y saciar mi sed.
Escribir.
Escribir y vivir. Escribir y ser.
Y nunca, nunca dejar de escribir.

PD Gracias a Carolina y Marta E., compañeras de Sadhana, por su aliento y bellas palabras. Gracias!! :)

Los perros

Hay camino de mi casa una casa donde habitan dos perros. Son dos grandes perros viejos que ladran a cualquiera que pase, sea persona, otro perro o cualquier animal: la cuestión es ladrar.

A veces, si los miras fijamente y emites un gruñido sordo se callan, se atemorizan. Lo que ocurre es que es difícil establecer contacto visual porque se mantienen ocultos tras los setos y sólo asoman la cabeza en contadas ocasiones. Es cuando puedes enfrentárteles.

Los grandes perros son nuestros temores, nuestros conflictos no resueltos, que cuando pasan por su lado pensamientos positivos y hermosos ladran y duelen para hacer notar su presencia. Pero, ¿sabes?, si gruñes mirándoles fijamente a los ojos –cuando son lo suficientemente valientes para mostrarse- no tienen nada que hacer. Vuelven a agazaparse tras sus setos y son cada vez más viejos, menos fuertes y menos peligrosos.

De hecho, no son nada más que pensamientos que nos hieren y nos duelen y de los que no sacamos nada positivo. Su existencia es tan antigua como nuestra alma. Los temores, los malos recuerdos, los complejos, las culpas, los resentimientos siempre están ahí; igual que las esperanzas, los hermosos sueños, las alegrías, las explosiones de gozo y amor.

En nuestras manos, en nuestra mente, en nuestra alma y en nuestro corazón reside la elección de a quién vas a escuchar: a los perros y a sus ladridos o a los trinos de los pájaros que te hacen volar y crecer.

PD Foto de Golden retriever, uno de mis perros preferidos

Miguel Hernández

Toda mi vida he sido una enamorada de su poesía. Recuerdo que, de pequeñita, tenía un libro de poemas, muy gordo, con dibujos de cada poesía, y éste era uno de los poemas que incluía de Miguel Hernández. Me emociona su fuerza, su contundencia, su hermosa realidad histórica, su amor por la tierra.

De él escribió Vicente Aleixandre: Era puntual, con puntualidad que podríamos llamar del corazón. Quien lo necesitase a la hora del sufrimiento o de la tristeza, allí le encontraría, en el minuto justo. Silencioso entonces, daba bondad con compañía, y su palabra verdadera, a veces una sola, haría el clima fraterno, el aura entendedora, sobre la que la cabeza dolorosa podría reposar, respirar. Él, rudo de cuerpo, poseía la infinita delicadeza de los que tienen el alma no sólo vidente, sino benevolente. Su planta en la tierra no era la del árbol que da sombra y refresca. Porque su calidad humana podía más que todo su parentesco, tan hermoso con la Naturaleza. Era confiado y no aguardaba daño. Creía en los hombres y esperaba en ellos. No se le apagó nunca, no, ni en el último momento, esa luz que por encima de todo, trágicamente, le hizo morir con los ojos abiertos.

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

Incluido en El hombre y su poesía. Antología. Miguel Hernández. Ed. Juan Cano Ballesta. CÁTEDRA. Letras Hispánicas, nº 2.

Fin de semana

Este fin de semana estuvimos en Cala Estreta, preciosa cala de la Costa Brava. Celebramos Sant Joan en la localidad de Palamós, cenando en Es Raval dels Pescadors unos magníficos entrantes (verduras a la brasa y espárragos trigueros con romesco) y las famosas y suculentas gambas de Palamós y una dorada con verduras en salsa de gambas, todo ello acompañado del vino Blanc de Blancs de Monistrol y culminado con un brownie de chocolate con helado de vainilla. Después paseo por el poble: era fiesta mayor y había feria, atracciones, trabucaires, gegants, conciertos... Dormimos en la furgo en la misma platja del Castell y el domingo todo el día en la cala, buceando, nadando, tomando el sol, leyendo... Me encontré con Oxana, ucraniana residente en Barna que conocí el finde de Dhiravamsa en Mascarbó, y al acabar el día hablamos mucho con David (excompañero de trabajo de David) e Irene. Curiosamente, hoy en día ambos se dedican a lo msimo (tienen su propia empreas de trabajos verticales) y ambas parejas habíamos hecho casi los mismos viajes. Cenamos en El racó del Quim de Sta Cristina d'Aro y dormimos en Solius para ahorrarnos la caravana de vuelta.

Esta mañana hemos llegado a Premià y día de asueto: David a escalar y yo por casa a hacer cosillas.

Que tinguem sort

Transcribo la letra de la canción Que tinguem sort de Lluís Llach, incluida en su álbum I si canto trist. La traduzco al castellano porque el objetivo de esta inclusión es dedicársela a mi cuñada malagueña-sevillana de adopción Su, porque siempre le hablo de ella. Besos. Te quiero, mi morena!!! Evidentemente, el bellezón de la fotografía es ella. Desde el primer momento supe que era mi hermana!!!

Que tinguem sort

Si em dius adéu, vull que el dia sigui net i clar, que cap ocell trenqui l'harmonia del seu cant. Que tinguis sort i que trobis el que t'ha mancat en mi.

Si em dius "et vull", que el sol faci el dia molt més llarg, i així, robar temps al temps d'un rellotge aturat. Que tinguem sort, que trobem tot el que ens va mancar ahir.

I així pren, i així pren tot el fruit que et pugui donar el camí que, poc a poc, escrius per a demà. Que demà, que demà mancarà el fruit de cada pas; per això, malgrat la boira, cal caminar.

Si véns amb mi, no demanis un camí planer, ni estels d'argent, ni un demà ple de promeses, sols un poc de sort, i que la vida ens doni un camí ben llarg.

I així pren, i així pren tot el fruit que et pugui donar el camí que, poc a poc, escrius per a demà. Que demà, que demà mancarà el fruit de cada pas; per això, malgrat la boira, cal caminar.

QUE TENGAMOS SUERTE

Si me dices adiós, quiero que el día sea limpio y claro, que ningún pájaro rompa la armonía de su canto. Que tengas suerte y que encuentres lo que te ha faltado en mí.

Si me dices "te quiero", que el sol haga el día mucho más largo, y así, robar tiempo al tiempo de un reloj parado. Que tengamos suerte, que encontremos todo lo que nos faltó ayer.

Y así toma, así toma todo el fruto que te pueda dar el camino que, poco a poco, escribes para mañana. Que mañana faltará el fruto de cada paso; por eso, a pesar de la niebla, debes caminar.

Si vienes conmigo, no pidas un camino llano, ni estrellas de plata, ni un mañana lleno de promesas, sólo un poco de suerte, y que la vida nos dé un camino bien largo.

Y así toma, así toma todo el fruto que te pueda dar el camino que, poco a poco, escribes para mañana. Que mañana faltará el fruto de cada paso; por eso, a pesar de la niebla, debes caminar.

Breves poemas

Hola, os dejo una serie de poemas breves que he escrito esta mañana. Besos!!!

I
Los granos de arena del reloj caen inexorablemente.
Cada uno de ellos es una nueva muerte y una nueva esperanza.

II
Hay mañanas en que la luz es clara y tú estás a mi lado y yo estoy contigo.
La alegría resplandece e inunda la casa y el amor revolotea en mi interior, gozoso y saltarín, inundando de buena nueva.
Esas mañanas evoco las otras -las sombrías, alargadas y fútiles- donde mi voz no se oye y mi alma aún duerme y mi ser no te llama y tu cuerpo no responde.
Pero hoy es una de esas mañanas gloriosas en que Dios viene a verme en tus ojos, en mi dicha, en la inconmensurable felicidad de vivir. De, pura y sencillamente, vivir.

III
Las hojas de los árboles tiemblan al arrullo de la brisa.
El sol se filtra por sus haces.
Lo único y lo ubicuo de esta gloria la hace tan hermosa.

IV
Ahí estás, tronco incólume, pedestal que has visto pasar años, lustros, vidas.
Ahí permaneces, enhiesto, dulce y altivo al mismo tiempo, con tu mágica presencia.
Los árboles siempre me han traído los recuerdos de viejos sabios, de ancianos arcanos, depositarios de la memoria de la Vida.
Lo
s árboles, nuestros hermanos anteriores a los animales, cuyo oxígeno permitió nuestra vida en la Tierra.
Lo
s árboles, milenarios, pacientes, humildes: grandes maestros.


Foto: Córcega 2004

Dhiravamsa y la sombra


Este fin de semana estuve en Mascarbó, preciosa casa ubicada el Montseny, cerca de Sant Hilari Sacalm, en el seminario de meditación y trabajo con la sombra de Dhiravamsa. (excelente artículo de Arjuna sobre la sombra).

Dhiravamsa es un maestro muy especial, muy asequible, bromista, como un niño, a su lado Sogyal Rimpoché es de una solemnidad incluso un poco elitista.
Antes de ir no estaba muy fina y una llamada a Emma, organizadora del curso, me tranquilizó. "Los procesos son los que son: si te sientes así seguro que tienes mucho que aprender el fin de semana. Para Dhira todo es válido y bienvenido". Y nunca mejor dicho. Las palabras de Emma fueron proféticas.

Creyendo que llegaría tarde, David me acercó con la furgoneta. La llegada ya prometía. Mascarbó es sencillamente muy bonita y acogedora. A las 16.30 del viernes iniciamos la primera meditación. Después descanso, más meditación, yoga y cena. Tras la cena, a dormir pues el sábado empezábamos a las 6.00.

El sábado amanecí un poco antes de las 6.00. Me duché, me preparé y a las 6.30 empezamos a practicar chi kung en la extensa y verde explanada cuyo frente lo forman las lomas del macizo del Montseny, dirigidos por Emma, maestra de tai chi y chi kung y excelente ser. De 7 a 9 meditación y a las 9 excelente desayuno. Las meditaciones consistían en combinación de sesiones formales de vipassana (sentados) y meditación caminando. Tras el desayuno, de 10.30 a 11.30, chikung y de 11.30 a 13.30 meditación. A las 13.30 era la comida y descanso-siesta hasta las 16.30. Por la tarde, meditamos alrededor de 1 hora y después se habló de la sombra psicológica y la sombra de oro e hicimos interesantes trabajos. El primero de ellos fue escribir un relato ficcionando aquellas características dentro de nosotros que no aceptamos ni integramos, por ser cultural y socialmente reprobables, y las reprimimos y condenamos a vivir en el inconsciente. En mi caso, mi sombra es un terrible ser agresivo y deshumanizado. Tras la escritura, acudíamos a un gran árbol y lo abrazamos, representado simbólicamente el abrazo que le ofrecíamos a nuestra sombra aceptándola y dándole amor. Después trabajamos la sombra de oro a través de otro acto creativo y expresión artística: el dibujo. Dibujamos y coloreamos una mandorla y una cruz griega, símbolos de la unidad y la armonía y del equilibrio, respectivamente. Eso nos ocupó prácticamente toda la tarde. Después cena y movimiento corporal (danza libre y expresiva en la que conectábamos con nuestras sombras psicológicas y de oro y les permitíamos expresarse).

El domingo, todos vestidos de blanco, practicamos chi kung, meditaciones formales y caminando, desayunamos y realizamos la meditación sagrada. Después comida, descanso y meditación final. Rueda final de abrazos y círculo de amor incondicional. Intercambio de contactos y despedida.

Hice nuevos amigos, sané, conocí y aprendí... as que, como bien anticipó Emma, me sentó de maravilla.

Volví a Bcn con Mireia y Montse, en el coche de la primera, y después me encontré con David para volver a casa.

Recomiendo encarecidamente los cursos de Dhira: es un maestro dulce, sabio y muy cercano.

Notas:
Un libro de Dhiravamsa recomendado en este curso y que habla sobre la sombra es Una nueva visión del budismo.

Por cierto, en el texto de la cruz enlazado de wikipedia, se omite una información en el tema de las esvásticas. La incluyo aquí. No es lo mismo las esvásticas simbólicas tradicionales que la utilizada por el nazismo. (De hecho las aspas de las tradicionales son hacia la derecha y las de las nazis hacia la izquierda).


Muchos besos y hasta pronto!!!


Y MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEERME. A TODOS!!!!

Reiki

El pasado jueves fue mi primera sesión de reiki, facilitada por mi compañera Maria de Sadhana, sí, sí, con la que fui a ver a Sogyal Rimpoché. Fue una experiencia interesantísima y muy sanadora. Si estás familiarizado con la relajación, enseguida te das cuenta que está operándose algo más allá de ti. Ésa era la energia reiki kuan yin canalizada en Maria. En la sesión tuve sensaciones de deshacer de nudos que se me presentaban en forma de imágenes. Pero lo más interesante vino después, cuando esa energía, antes atrapada y bloqueada, fluía libremente por mi cuerpo y aún evocaba más. Iniciamos un trabajo de traer aspectos insconsciente al consciente y en eso he continuado este fin de semana. En ese sentido, la sesión (que hoy repito) actúa como detonante y acicate de todo un proceso de transformación que esta vez sí estoy dispuesta, disponible y abierta que acontezca con naturalidad y amor.
Y el finde, con encuentro de hermanos en medio (¡Cuánto aprendo de ellos: maestros, amigos, hermanos, de dentro!), continuó con el seminario con Dhiravamsa sobre la meditación y la sombra. Nacido en Thailandia y con formación monástica, Dhiravamsa es uno de los representantes más creativos del budismo Theravada afincado en Occidente. Pero eso os lo explico en el siguiente post.

Crisis

Érase una vez una joven adulta amiga mía, una persona que avanzaba en el camino de su realización. Tras intensos trabajos en busca de respuestas interiores, la solución a sus problemas llegó de labios de un ser muy amado y respetado por ella. Y esto es lo que escribió y nos hizo llegar a sus conocidos.

"Mi madre me duele, me duele muchísimo, me hace mucho daño, tan infinito. Mi madre es una persona víctima de los malos tratos de un marido alcohólico durante un período de su vida -mi padre, bellísima persona por otro lado-; una 2 eneagramática completamente neurótica con fenotipo de 8, que tan pronto me hace sentir como una diosa como que me hace sentir como una mierda; que me utiliza y utiliza mis palabras para enfrentarme a mis hermanos, pareja y amigos; un ser que necesita constantemente el conflicto a su alrededor para sentirse viva; un ser que busca que seas emocionalmente dependiente; un ser que te dice claramente que es superior.
¿Cómo se vive con esto? No sé cómo hacerlo: si la ignoro me duele, si me amigo con ella a la primera de cambio me está traicionando. Reconocer su insanía mental equivale a desarrollar una fortaleza y una compasión a partes iguales. Pero yo me pierdo en la fortaleza, porque poseo compasión y puedo amarla y lo hago, pero ella va minando poco a poco quien soy. Sé que, de este modo, le otorgo demasiado poder pero como es mi madre no sé cómo no hacerlo.
Creo que mi madre no ama a nadie: como no se ama a sí misma no puede amar a los demás y sólo nos ofrece el mismo desprecio que ella siente por sí. Y yo muchas veces me parezco a mi madre: orgullosa, altiva, desprecio, utilizo a la gente en pos de mis intereses y luego no sé cuidarlos, no amo puramente sino desde la cuenta del debe y el haber. En muchas ocasiones no soy así, desde luego, pero en las que lo soy hago tantísimo daño a quienes me rodean…

Creo que aún poseo patrones fuertemente arraigados de comportamiento: siempre me hizo creer que yo no era suficiente, que yo no valía, que soy una desgraciada, que se avergüenza de mí… y otros días yo era la más grande, la más maravillosa, la más inteligente, la que todo lo puede, la que todo lo merece… y en esa dualidad extrema me he movido toda la vida, por eso me cuesta encontrar el equilibrio. Ella se ha comido y me ha impedido desarrollar mi patrón Tierra y yo soy la verdadera responsable de dejarle hacerlo.
Joder, yo sí que he sido una niña y un adolescente víctima de mi madre… me ha llenado de complejos, de culpas, de vergüenzas, de miedos… energéticamente inscritos en mis células y transformados en dolores físicos cuya causa material no existe… y lo peor de todo es que no son míos y llevo muchos, muchísimos años cargando con ellos a mis espaldas.

Suerte que mis hermanos me han querido siempre a pesar del daño que les he hecho con mis actitudes y palabras (sobre todo el mayor y más maduro: ayer me dio una charla de antología y así, humilde, se convierte en un maestro. Ellos son mis verdaderos maestros).
Pero ya está, gracias a las palabras de mi hermano y el apoyo silencioso del otro, gracias al recuerdo imperecedero de mi padre y gracias a todas las personas que están en mi camino y, evidentemente, gracias a mi esfuerzo y mi trabajo diarios ahora se abre un nuevo camino ante mí: un camino donde abandono completamente todo lo que no soy y creo día a día a mi verdadero ser. Así, despacio pero con paso firme, llego a ser yo. Gracias a todos por vuestra paciencia".
Estoy absolutamente convencida de que lo conseguirá: ser quien es: hermosa, grande, humilde, generosa y dulce, muy sabia y linda. Todos estamos a tu lado. Ánimo, hermana!!!!! Mi amor para siempre. Siempre juntas!

Por el mutuo reconocimiento



Poema de la crisis primaveral del 2002. Es punkie... pero me mola. Espero que a vosotros también. La foto es de Tonsai, Thailandia, en marzo de 2006. Besos!

No os entiendo en absoluto.

No tenéis ningún respeto.
Si yo acepto vuestra ignorancia de las grandezas;
si no me rebelo ante vuestras constantes provocaciones;
si, entre comprensiva y airada, asumo
que habéis elegido otras opciones
tan espiritualmente válidas como la mía;
si respeto el deliberado desconocimiento
de la verdadera esencia completa de vuestro ser,
¿por qué no es recíproco vuestro comportamiento?
¿Por qué siento violencia ante vuestra presencia?
¿Carezco, acaso, del derecho a vivir como desee?
¿Por qué si os hago partícipe de mis pensamientos
osáis juzgarlos
y concluir que el vuestro es el ejemplo a seguir?
Yo no quiero vuestras vidas.
No las considero auténticas, lo siento.
Cada día amanezco
con el propósito de la comprensión
mas no logro entender
cómo aceptáis lo establecido,
cómo vuestra indignación no provoca
un cambio de conciencia y actitudes
ante tanta barbarie generalizada,
en nombre del progreso antes que de la Vida.
¿Por qué no respetáis a vuestra madre,
la natural diosa creadora,
y es posible que caigan niños, mujeres y hombres
carentes de alimento,
mientras los opulentos enferman de anorexia
y cotiza el valor de la liposucción?
¿Por qué nuestros hermanos animales,
hechos de la misma pura conciencia cósmica,
se extinguen devorados por siglos de provecho?
¿Por qué se tiñe el agua
de muerte de los suyos?
¿Por qué se estupra la Tierra
y se pervierte el aire?
¿Cómo lo consideráis sano y correcto?

Basta observar al mundo
para percatarse de lo cierto.
¿Para qué la prisa, la impaciencia?
¿Acaso floreció el fruto antes de tiempo?
¿Por qué la satisfacción en los sucedáneos
y no en la consecución de lo soñado?
¿Cómo creerse la cartesiana lógica
si mi alma se eleva ilimitada?
¿Por qué seguir siendo parte de todo esto
si puedo decir ¡basta!,
si yo soy la pluma con que escribir mi historia,
si soy yo la responsable de mi mañana?
Y renuncio al dinero, a vuestra gloria,
interesada, mezquina y gratuita,
vacía, estúpida y deshonrosa
para aquello que creo que es la Vida.
Porqu
e sé que en lo profundo del alma
os sentís avergonzados por las dichas
que, por ser, os han sido brindadas
y renunciar es vuestra alternativa.
Mas sé también que algunos de vosotros
creéis en la tierra prometida
y sabéis que es aquí, que es ahora,
cuando y donde darle bienvenida.
Y os detienen por pintar vuestros tejados
de colores y no de un gris vencido,
y os humillan porque cantáis la verdad
mas ellos no son oídos para vuestras palabras,
y os injurian porque, epicúreos, gozáis
y ellos de la hipocresía hacen su patrimonio.
Por el mutuo reconocimiento,
de nosotros y de ellos,
por la fidelidad inherente a nuestro propio universo,
alcemos las voces unos, todos,
y cantemos a la Vida y la Esperanza.
Deshagámono
s de la mentira,
la apariencia y el engaño,
no sigamos negándonos el mundo.
Porque todos sabemos que el sistema, el consumo
el dinero y el horario
no son nada al lado de la Vida,
tan plena de sí misma, tan divina.
Por el mutuo reconocimiento,
por el bien de la especie,
volvamos al origen de la existencia,
seamos uno con todo nuestro entorno
y, sobre las cenizas de este mundo,
fundemos un nuevo orden
donde reproducir fielmente
nuestra esencia de Absoluto.

Sogyal Rimpoché II y otros

Uy, uy, uy... ¡cuántos días sin actualizar! ¿Qué pensaréis de mí, amados lectores -si es que existís? Aquí estoy de nuevo , pues, dispuesta a explicaros mis últimas vivencias.
Como sabéis el domingo, continuó el curso de Sogyal Rimpoché. David me llevó a Barcelona y a las 10 ya me esperaba María (Sadhana) en la zona de cojines. Esta vez fuimos con nuestro propio zafu para sentarnos en el suelo y sobre él y meditar más cómodas que en la silla. Vimos vídeos, escuchamos a Sogyal y meditamos juntos. Fantástico. Os incluyo un equema de las enseñanzas (tal vez los no versados en meditación o budismo les resulte raro, me ofrezco a resolver, dentro de mis limitaciones, posibles dudas).

Fórmula sencilla para conocer la verdadera naturaleza de la mente (casi ná!)

1. Crear un entorno adecuado

  • Exterior: altar/espacio/imágenes
  • Interior: motivación de la bodhichitta/invocación

2. Sesiones formales

  • 3 nobles principios
    • Bien al principio: motivación bodhichitta
    • Bien al medio: realizar la naturaleza de la mente
    • Bien al final: dedicatoria
  • 3 puntos cruciales
    • Cuerpo (quieto)
    • Habla/palabra (silencio)
    • Mente (paz)
      • Motivación bodhichitta
      • Meditación
      • Guru yoga
        • Invocación
        • Oración

3. Integración

Se habló de mucho más y se profundizó. Pero, bueno, ahí queda eso. En el descanso del mediodía, María y yo comimos en Govinda y en los descansos, igual que el sábado, continuamos visistando el Starbucks. Os dejo una oración de San Francisco de Asís, que recitó Sogyal (estudió religiones comparadas) y que transmite la idea de compasión y la motivación de la bodhichitta.

Señor, hazme instrumento de tu paz.
Donde haya odio, que yo siembre amor;
donde haya ofensa, perdón;
donde haya discordia, unión;
donde haya duda, fe;
donde haya desesperación, esperanza;
donde haya tinieblas, luz;
donde haya tristeza, gozo.
Concédeme que no busque ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, sino amar.
Porque dando es como recibimos;
perdonando es como somos perdonados;
y muriendo es como nacemos a la vida eterna.

Esta semana he trabajado, dado clases, visto un par de pelis (una malísima, ya lo esperaba pero me apetecía verla: Superman returns y otra preciosa Descubriendo Nunca Jamás) y me he convertido en vendedora de ropa hindú. A saber, existe un centro donde trabajo, una de cuyas integrantes está en la zona del Rajastán hindú confeccionando ropa. Desde ellí la envía al centro y desde el centro la vendemos. Todo 100% algodón, preciosa, colorida, muy viva, comodísima, con un punto hippie y desenfadado, muy veraniega. Una porcentaje de las ventas se dedica a una ong que recoge animales abandonados en aquel lugar (donde por cierto, si no eres una vaca se tratan muy mal). A lo larde estos días colgaré fotos para que la veais y comprobéis lo linda que es.

Bueno, lo que queda de semana, cena con hermanos (Iván marcha la semana que viene) y seminario de meditación con el maestro Dhiravamsa en Mascarbó.

Sogyal Rimpoché I

... Y si ayer fue intenso, hoy continuó el ritmo...
A las 7.30 ya estaba en pie para ir a Barcelona a escuchar las enseñanzas de Sogyal Rimpoché sobre la naturaleza de la mente. Sogyal es, entre muchísimas otras cosas, autor de El libro tibetano de la vida y la muerte (no confundir con el clásico El libro tibetano de los muertos, pésima traducción del verdadero título Bardho Todol, algo así como el libro tibetano sobre la muerte y el estado intermedio del bardo).

Al llegar al Hotel Ducs de Bergara, ya estaba María, compañera de Sadhana, con quien iba a encontrarme y, para nuestra sorpresa, nos hemos encontrado otras dos compañeras más, Lidia y Carolina.

Hemos asistido a la presentación de Juan, presidente de Rigpa España; a la introducción de Dominique, antigua alumna de Sogyal y hemos visionado un vídeo de las enseñanzas sobre la felicidad. Tras un descanso, con visita a la cafetería Viena, infusión y wrap vegetariano incluidos, Sogyal ha hecho su aparición y ha disertado sobre la naturaleza de la mente. Esta primera enseñanza me ha gustado mucho pero las 5 horas de sueño me estaban pasando factura y casi me dormía... así que mi mente ha disfrutado más de Sogyal por la tarde.

Al mediodía, María y yo hemos ido al Mailuna, donde tenía ganas de ir hace mucho. Hemos comido estupendamente: salteado de arroz salvaje con crema de idiazábal y nueces y tulipa de queso freso a las hierbas y ensalada, todo compartido. Nuestra idea era echarnos una siesta (uno de los atractivos del local) pero nos hemos liado hablando y casi llegamos tarde a las enseñanzas postcomida. Eso sí, el objetivo de la conversación y de la compañía (compartir el pan) es nuestra sanación (¡¡¡viva la sangha!!!).

Miguel y Dominique han dirigido la primera parte de la tarde y hemos visto unos vídeos sobre meditación (con una sesión práctica incluida). Mi sueño iba en aumento así que en el descanso y, de manera excepcional, he tomado un café (buenísimo) en el Starbucks y mi percepción ha cambiado. La segunda parte de la tarde ha sido de libro. Sogyal ha estado muy inspirado, la sala era atención pura y las enseñanzas penetraban en lo más profundo de la mente (el conocimiento del mismo conocimiento) de una manera directa, clara y precisa: un verdadero trabajo de orfebre espiritual. Me he sentido plena, revelada, espaciosa y pura. ¡Qué hermosa sensación!

¡Y como regalo, Ani Choying Drolma, quien ha estado durante las enseñanzas, ha cantado un precioso mantra!

Con la conciencia alterada por la digesión de todas las enseñanzas (tantas y tantas que ha llegado a transmitir), al acabar hemos ido a Fnac a buscar un libro de Ramana Maharshi y, como no estaba, he adquirido la Upanisad, prologada por Panikkar, recomendada en la formación de yoga. Después me he despedido de María hasta mañana y he ido el encuentro de David para tomar algo y venir a casa.

Asi que hasta mañana, que continuaré con Sogyal.
2 cosas más:

1.- Maria, T'ESTIMUUUUUUUUU

2.- Me gustan los puntos de encuentro del darshana vedanta advaíta con el budismo... ES MUYYYYY INTERESANTE

Love and peace 4 everybody!!!

Cranosacral y cena sadhanera

Ayer fue un día muy intenso: bastante trabajo en la oficina y después placer. A saber: terapia cranosacral con Ángeles y cena sadhanamaresmenca.
El cranosacral fue estupendo. Era mi primera vez y me sentí muy bien y muy cómoda. Tal como esperaba, entre el corazón y el plexo solar, sentí molestias que ascendía por el lado derecho hasta la garganta... pero, en fin, la práctica hará que desaparezcan, a su debido tiempo. Agradezco profundamente a Ángeles su dedicación, su entrega y la maravillosa sensibilidad de sus manos que catalizaron una experiencia realmente agradable y muy, muy, muy relajante.
Después de la terapia: cenita!!! Mónica y Àlex eran los anfitriones y aportaban casa, vino y segundo. Ángeles hizo una estupenda pipirrana (estuvimos toda la semana con la intriga de qué era). Marta trajo el postre y yo hice una ensalada y traje un vinito. Vamos, una cena maravillosa. Todo estaba delicioso y charlamos, reímos, banalizamos, profundizamos y, sobre todo, nos amamos mucho y nos sentimos muy felices de compartir. Me siento muy feliz de citarme con los compañeros de Sadhana fuera de La Plana y realizar actividades varias. Y, sin darnos ni cuenta, nos dieron las 2 de la mañana y yo madrugaba para ir a Barcelona a escuchar las enseñanzas de Sogyal Rimpoché...
Pero eso es otra entrada...

Ani Choying Drolma: el poder del canto y los mantras

Anoche gocé del maravillosa oportunidad de escuchar a Ani Choying Drolma en el marco incomparable de la iglesia de Sant Felip Neri.
Sant Felip Neri es una preciosa iglesia ubicada en una hermosa plaza.
La iglesia, de decoración barroca, estaba abarrotada de gente, deseosa de dejarse transportar por la melodiosa voz de Choying.
Choying interpretó mantras tibetanos, en pali y sánscrito, algunos conocidos como el de Tara (om tare tutare ture so ha), el gate gate paragate paramsagate bodhi sahva, el de Ganesha (que desea suerte y proporciona vitalidad) y otros.
Choying sólo utiliza su voz, dotada de inumerables registros y armónicos, y en algunos mantras se acompaña del damaru, un pequeño tambor de mano y campanas tibetanas. Choying salpicaba los intermedios entre mantras con hermosas reflexiones sobre la vida, el ego, el apego, la aversión, la educación... desgranó sus experiencias en Tíbet y Nepal con Arya Tara, la escuela de monjas fundada por ella, para asegurar una educación a las jóvenes y, en relación a la situación de su sociedad que no permite la educación a mujeres -de ahí lo de su escuela- dejó joyas como "educar a un hombre es educar a una persona, educar a una mujer es educar una familia" y "la madre es el arquetipo de la compasión: mi maestro respondía a la pregunta de por qué hay pocas reencarnaciones femeninas diciendo que, en realidad, hay incontables espíritus reencarnados en mujeres".
Choying es sensibilidad, intuición, humildad en su estado más puro, gratitud por la existencia, una maravilla de ser humano.
El concierto finalizó con Om mani padme hum (el mantra de la compasión) cantado por toda la iglesia en un verdadero momento de paz, amor y compasión compartido por todos. Una delicia.

Y, bueno, os adjunto un texto que escribí sobre el poder del canto. Un beso y hasta pronto!

"El origen del universo es una gran vibración que se desplaza a través de ondas. Las ondas son formas de energía. Tienen frecuencia (el número de veces que se repiten en el tiempo) y longitud (la distancia entre dos crestas consecutivas). La frecuencia es inversamente proporcional a la longitud de onda. A mayor frecuencia, menor longitud. Y a menor frecuencia, mayor amplitud. Es decir, cuanto más estrecha es una onda más alta es su frecuencia y cuanto más amplia es menos alta.
Así, la parte más burda y densa, que es la materia, son ondas cuya longitud es muy corta y su frecuencia muy alta. De este modo, la longitud acaba por desaparecer y la onda se colapsa y materializa, concretándose en partícula y formando objetos tangibles.
Las partes más sutiles, como el pensamiento o la voz, son ondas cuya longitud es progresivamente larga y su frecuencia cada vez más baja, no tienen posibilidad de materializarse en un objeto concreto sino abstracto, en un objeto no visible pero no por ello menos real que el que se ve.
Partiendo de esta premisa, el interior de nuestro cuerpo está formado de ondas que vibran a frecuencias y con longitudes diferentes en función de los instantes que vivenciamos, las emociones que sentimos, la atención y concentración que dirigimos a nuestros quehaceres y los variados estados de conciencia que exploramos. El sonido, como energía, tiene la posibilidad de modificar esas ondas que vibran en nuestro cuerpo.
Cuando cantamos o escuchamos una voz como la de Choying modificamos las ondas de nuestro cuerpo que mimetizan la de aquellos sonidos que emitimos o escuchamos.
La repetición del mantra, por tanto, concentra nuestra atención, provocando que el resto de estímulos desaparezcan, y actúa como bálsamo de nuestros conflictos y basura mentales, facilitando la entrada en estados sutiles de conciencia desde donde podemos sanarnos y alcanzar vivencias extáticas.
El canto (la música en general) es una forma de expresión, una manera de captar y generar la energía del mundo. Cantar (abrir la voz) nos permite liberar los sentimientos oprimidos, las palabras no dichas, los conflictos no resueltos y transformados en bloqueos que, en última instancia nos provocan malestar físico.
El canto también se utiliza desde el origen de los tiempos para alabar a Dios, a la fuerza primigenia, al Om, a la primera pulsación del universo, inscrita en cada una de nuestras células, pues de allí provenimos. El canto, con los brazos en alto, hacia el cielo, para pedir de la lluvia; en posición de rezo (atmanjali mudra), a la altura del corazón, para honrar la memoria y la existencia del Gran Ser, cuya chispa también somos.

El canto abre el corazón, el alma, la vida… a la inmensidad del universo mágico.
Y Choying con su voz te transporta y facilita esa apertura.
En defnitiva, utilizamos el canto en una triple vertiente:

  • Trabajamos la expresión y aspectos más sutiles de nuestro ser: captación de la expresión del universo -intuición, sueños, señales…- y capacidad de eclosionar y explorar nuestra propia autoexpresión -la creatividad-: el habla está íntimamente relacionada con la creación (es tras el pensamiento y antes de la obra el segundo estadio de la creación).
  • Sanamos nuestras irregularidades y bloqueos energéticos modificando deliberadamente la frecuencia y longitud de la energía vibratoria de nuestro ser. Los sonidos graves repercuten en nuestros centros más bajos y los agudos en los más altos.
  • Y es una celebración de nuestra existencia, una entrega a Aquello más grande que nosotros, un acto de fe."

Mujeres

Poema escrito por y para mis hermanas en primavera de 2002 y utilizado en también en un cuento.
Espero que os guste.
PD Desde entonces hasta ahora mi discurso feminista, antes muy radicalizado, se ha suavizado y se ha convertido en discurso femenino, comprendiendo que, ante todo y sobre todo, somos seres humanos o, mejor dicho, seres espirituales viviendo una experiencia humana. Muchos besos a todos!!!!

Conozco a mujeres de todo tipo, féminas de toda condición.
Las hay hermosas por fuera, por dentro y las tan hermosas que, amándose y aceptándose, proyectan al resto la belleza más absoluta y desconcertante.
Mujeres seguras de sí mismas o de partes de sí mismas y mujeres inseguras del todo.
Mujeres que se enfrentan a verdaderas pruebas de autonomía y resistencia y mujeres que luchan a diario, en la sombra y desde su alma, por enriquecer su entorno más cercano.
Creo en la fuerza educativa de las mujeres, en su capacidad de transmisión, en su patrimonio de los pensamientos hechos palabra.
Creo en su cultura oral, en su lenguaje no verbal: sus gestos, sus miradas y sus silencios.
Disfruto contemplando sus códigos, sus estratagemas, los subrepticios caminos que recorren para la consecución de sus retos.
Admiro sus prestancias, como disimulan sus bellezas para ser reconocidas por sus méritos intelectuales y admiro a quienes no renuncian nunca a partes de sí mismas y enarbolan su conjunción belleza e inteligencia como la más visible bandera.
Me postro ante las luchadoras, las inagotables, las que cuando se acaba el agua ofrecen su sangre.
Mujeres que no duermen, mujeres que ni comen y batallan por el pan de sus hijos a diario, sin tregua ni descanso. Me emociono al observarlas y saber que comparto con ellas mi condición.
Imagino sus vidas, terribles algunas, felices otras, aparentemente normales el resto.
Me veo en las manos de la anciana, trabajadoras, hacedoras de pan, buscadoras de agua, y me veo en los ojos de la niña con su más pura inocencia.
Me oigo en la voz de las maestras, me toco en las manos de la sanadora, cocino con la campesina y me vendo con las prostitutas.
Todas ellas son parte de mí y entre todas sólo hay una: la misma, la grande, la virgen; la una, la toda, la puta. Como el mar son las mujeres: inmensas y flujos y dudas, y ciclos y sangres y muertes, y vidas y soles y lunas.

Compañía

Compañía proviene de cum (con) y panis (pan), o sea que etimológicamente una traducción muy libre y personal sería "con quienes compartimos el pan", entendiendo este pan como algo concreto y simbólico (el cuerpo de Cristo, por ejemplo, la encarnación de Dios) al mismo tiempo.

Explico esto porque este pasado largo fin de semana he vivido experiencias vitales de compañía intensa y colpidora.

Durante el viernes, sábado y domingo estuve rodeada, acompañada, alentada en los momentos de crisis (¡qué hermosos! ¡cuánto te hacen crecer!) por todos los maravillosos compañeros de la formación de yoga. La sensación de familia es tan real, tan palpable... somos un gran grupo de almas, destinadas a encontrarnos en este instante para ayudarnos en nuestros respectivos despertares... es magnífico. Hemos compartido mucho y lo que queda por compartir, hermanos de crecimiento, hermanos de vida.
Tras el seminario, el domingo David y yo cenamos con nuestros vecinos (y ya amigos) Cristina y Ferran. Pese a que hoy hace exactamente un año que somos vecinos aún no nos conocíamos, así que el pasado miércoles, David y Ferran empezaron a hablar en la puerta a la luz de la luna llena y las estrellas (vivimos en antiguas casas contiguas), Cristina se asomó al comprobar su tardanza y acabamos en nuestra casa degustando nuesto licor preferido, Mangaroca.
Esa noche ya empezamos a intimar y asistimos encantados a las coincidencias de intereses que tenemos respecto a muchas cosas. Así que nos citamos para el domingo sabiendo que la noche iba a ser larga y el lunes podíamos descansar.
... Y así fue. A las 20 h más o menos ya estábamos en su casa charlando, bebiendo vino y aperitivando; cenamos, charlamos... y nos dieron las 5 de la mañana... Así, como quien no quiere la cosa... nos informamos mutuamente de inquietudes, miedos, aspectos a trabajar, recuerdos del pasado, deseos para el futuro, retos del presente... Fue una mágica velada, prueba palpable de que el mundo y la sociedad cambian y personas que unos días antes cruzan amables palabras de saludo pueden compartir y comparten horas de intensa y enriquecedora conversación donde sanan cuerpo, mente y alma.
Así que ésta es la gran dicha: "el compartir el pan", el compartir la vida, los anhelos, las vergüenzas, los complejos, las anécdotas sencillamente extraordiarias que pueblan nuestra andadura, las risas, los juegos, los cariños, incluso los secretos...
Compartir, compartir el pan, entregar nuestra parte nutriente y nutrirnos de los otros, dar y recibir, sin temer sin esperar... con amor...
Así que a los dos: MUCHAS GRACIAS. Y a los sadhaneros: MI GRATITUD DE NUEVO.
Por todo, por la lección de vida y por vuestra amistad.
Y al resto, ¡cómo no!, gracias también por leer y dejar vuestras impresiones que, os confieso, hace muchísima ilusión encontrar.
Hasta mañana!!!!

Poemas

Esta serie de poemas la escribí la primavera-verano de 2001, recién enamorada de David... sigo pensando lo mismo, más evolucionada, aunque ahora no le escribo tantas cosas. Desde luego, no hay nada como el amor para despertar a la musa. En fin, espero que los disfrutéis.Foto en Córcega 2004.

EL AGUA DESPUÉS DEL FUEGO I

Tu recuerdo lucha contra el olvido que quiere instaurarse en mi república de amor.

Irrumpiste en mí. Brusco. Súbito. Echaste las puertas abajo. Derribaste los muros y perforaste la coraza. Me desangraba. Y me entregué.

Ahora el miedo me confunde, me paraliza, me conduce a otra yo, desaforada, libertina, disoluta absoluta de un desenfreno procaz. Y no, no es así. No basta para ser completo. Necesito sentir tu calor, tu abrazo, desbocar los caballos que trotan en mi pecho y permitir que galopen.Deseo sentir la emoción del trasvase, la tangencialidad del círculo íntimo y personal: la trascendencia. La abdicación autócrata. Mi rendición.

Cuando tu ausencia es presente, sucede: me embarga una indescriptible emoción. Intensa, violenta incluso, indómita y visceral.

Mas en tu comparecencia el fallo es otro. No logro fluir. No puedo darme, -¿no quiero darme?

Algo, no sé qué, me detiene. Me estanca en la concupiscencia. Me libera y me encarcela al mismo tiempo. Me alza en armas contra ti. Me sublevo. Te someto. Y me rebelo. Ahí, soy la reina.

Pero luego enlazan tus brazos mi cuerpo y me abandono. Acato y renuncio a mi monarquía. Dadivosa, otorgo licencia de entrada a los prístinos aledaños del alma. Y te lluevo. Te transporto. Te dirijo hacia rumbos insólitos y nos elevamos.

Ascendemos a roces de miembros, a tramos de piel. Escalamos la cima despacio, demorándonos en el trayecto, en la caricia única. -Resbalan las yemas marcando a fuego el sendero- Nos imprimimos las huellas dactilares. Nos reconocemos.

Pero un instinto irracional me sacude entonces y me aparta de ti. Ignoro la causa de mi inconsciente defensa. Y vuelvo a retirarme.

Insurgente, inicio de nuevo el vértigo, la rebelión, el gozo inmediato de mi éxtasis triunfante –mi urgente y único reino, por ahora.

Y recomienza el ciclo… ¿Hasta cuándo? No lo sé… Acaso hasta que el agua mane después del fuego.

MI SOLEDAD CONTRA MI AMOR

Es mi soledad quien lucha contra mi amor.

Es ella, quien se ama tanto, que no anhela trascender. Desea residirme, habitarme. Acogerme en sus brazos pacíficos, recostarme en su cálido vientre, abrigarme en su abrazo sincero y asilarme en su dúctil regazo. Ocuparme toda. Exiliarme de una parte de mí y colmarme hasta el último estertor. Rasgarme las vestiduras. Mirárseme. Expiar mis culpas. Saquearme y despojarme para mi gloria y redención -la mía, sin más-, para purificar y simplificar mi alma. Para cribar el grano podrido. Para ser.

Es mi soledad quien lucha contra mi amor. Y hasta que no sea capaz de discernir una conclusión, continuará la batalla.

Entre este amor que se despereza con pretensión de nacer, crecer y consolidarse y el placer solitario de ser y estar con una misma. Entre esta explosión incontenible de gozo emocional, este desorden de los sentidos y la gloria infinita de la introspección.

¡Qué magnífica paradoja!: es mi soledad quien lucha contra mi amor.

EL AGUA DESPUÉS DEL FUEGO II

Mi III República [He sabido que es necesario mirar desde la profundidad y emerger a la superficie porque si miras desde las estrellas todo es hermoso pero aparentemente turbulento]

Ha empezado a brotar el agua.

Un recuerdo de mi infancia -básico, primario, que remonta desde ecos inmemoriales de voces antiguas y proviene de las remotas regiones del sueño/vida- es agua manando de una roca. Es simple, mágico. Antológico y milenario. Único en su ubicuidad.

Y ahora brota agua en mí. Estoy manando. Reverberándome. Rememorándome. Le impedía calarme antes.

Mis ideales, mis miedos han desaparecido. Ahora todo es sorprendentemente claro: goza de una inefable transparencia. Ahora sí. Ahora es aquí. Aquí es ahora.

Casi no puedo creerlo: soy anterior al éter, diáfana, fruto del encumbramiento de mi propia condición: los insospechados límites, desconocidos, ilimitados en realidad.

Me he enfrentado a lo no bello. He debatido sin tregua con la Muerte. He superado las rémoras y avatares que obstaban mi camino: ya te he rozado el alma con los dedos y me he asomado a tu interior.

¡Qué terriblemente hermoso! ¡Qué magnético y sabio! ¡Qué sencillo a la vez! ¡Cuánta herida y sanación juntas!

Tu abrazo ha sido suficiente… Sé que en él reside todo. Ahí, la gran verdad, la resolución única. El Otro Lado del Espejo. Nuestro Reconocimiento.

El inicio del agua después del fuego.

ELEMENTAL

Tú existías. Y lo sabía yo (Juan Ramón Jiménez)

Me gusta tanto que no sé cómo desearla (Álvaro de Campos/Fernando Pessoa)

Eres tan hermoso que no sé cómo desearte.

Por eso espero a la mañana, cuando regresas de la inocencia del sueño, cuando te inicias al mundo.

Cuando te miro y te veo dulcemente mágico, bellamente estético, divinamente angelical. Entonces te poseo. Sólo entonces. Y sólo observo tu rostro.

Te me deshaces. Nos reintegramos. Y me extasío en tu contemplación. Me rindo ante la sutil evidencia de tu encanto.

Lasciva y mimosa, muevo mis caderas. Te bailo.

Hermosa y llena de vida, te devuelvo al mundo, te recupero del territorio onírico y te remito desde mórficos dominios.

Te me principias. Y me recoges. Y nos transmutamos en elementos: y somos aire y tierra.

Y somos agua. Y somos fuego.

QUINTAESENCIA I

Tienes ojos de puma salvaje, la nariz que cabalga entre tus pómulos y una boca de fruta fresca.

Tus labios son mullidos algodones de nube y tu sabor es de agua marina. Una ola salvaje me sacude cuando los siento cerca. Una llamada ancestral me liba las entrañas si percibo que se posan en mi cuerpo.

Lianas, troncos y ramas caen como cascadas desde tu cenit. Quiero perderme en ellas, enredarme en sus filamentos, anidarlas. Prenderme. Y balancearme. Mecerme en ti, asida a tus cabellos.

Tu olor es de animal montuno, feraz, sutil a la vez que intenso. Vegetal. Hueles a tierra y plantas. Sabes a sal y mares. Amas desde el ocaso y montas sobre mis lares el fuego de tus caderas y la fuerza de tu misterio.

Tu espalda es un vasto océano donde reptar sin descanso, una extensa sabana donde sumergirse sirena.

Tus piernas caen como columnas desde dos rotundos capiteles con tacto de uva morada. Se cincelan de músculos pequeños y alargados, de nervio poderoso. Acabas en hermosos pies, de aleta terrestre. Tu hueso, arqueado.

Me embriagas. Me condenas: te ansío. Eres tan hermoso que me pierde el deseo, tan bello que me convierto en sombra. Y en humo… pero no puedo irme.

MIS PALABRAS

Yo te cuento la vida con palabras y tú escuchas como digo, como explico tus colores, las horas de tus soles y tus lunas, mis temores y tus miedos: nuestra historia. Las pasiones que nos unen: ese vital desenfreno.

Cuánto llenas aún sin creerlo. Cuánto vierto aún sin saberlo. No imaginas cuánto te quiero. Y te narro la vida con palabras en un largo cuento, para adormecerte, para que ansíes el refugio de mi abrazo, para que seas tú el que siente. Y vamos haciendo historia y construimos relatos. Inconsciente, me das vida, pues son motivos para contarla.

Y aquí me tienes, pluma en mano, intentando en tu ausencia sentirte algo más próximo, anhelando tu recuerdo, que te has ido. Cuánto voy a echarte de menos cuando así sea. Pero sé que vendrás con flores y con piedras y me traerás agua de lejanos manantiales y el aire nuevo de las cosas nuevas.

Y portarás historias para la niña y me sentarás en la arena de tu desierto y, bajo la haima con el narguile, me recitarás versos en silencio cuando me mires, profundo, desde tu ser abierto.

Y yo te escucharé, como si jamás otra cosa hubiese hecho. Y oiré con ojos anhelantes, de ávida ansiedad, las historias que guardaste por y para mí.

Por mí, que te quiero a pesar mío y desde la salvaje alma. Para mí, que te cuento la vida con palabras.

TUS PARTIDAS

Caen la noche, la luna y las estrellas. Hiere el sol con su luz la madrugada. Llega el día… y tu partida. Continua desazón de tu llegada.

No es tu ausencia lo que duele –que de más te parte el alma-, es la espera dilatada, es el día que no llega, es la noche que no acaba.

Busco tu rastro en todas partes, escruto sin pudor entre las sábanas por si el azar hubiera sido haberte transformado en esperanza y hacerte etéreo, invisible, respirando mi aire y mis entrañas.

Aún me duele verte marchar pero sé que es la acertada certidumbre de tu partida quien me asegura tu madrugada, quien me hace amar de otra manera, adulta e infantil, completa y clara.

Te amo tanto que no sé cómo el amor no me estalla profundo en el alma. Llenas tanto mi existencia que si te vas me siento extraña y faltan la voz, la luz, el aire; añoro tu presencia y tus palabras.

Mas sé que es lo mejor para nosotros, intuyo que es así como se ama, permitiendo a cada uno ser sí mismo y creando entre los dos una mañana; donde sólo existen nuestros cuerpos, donde son únicas nuestras almas, que se funden, se confunden, se enredan y se hacen magma, que supura de los poros, que satura las entrañas, que se eleva desde el cenit y desciende de las llamas del volcán de los deseos y del cráter de la cama.

Así crezco, así te quiero, así aprendo a aprehender tu oculto alba. Así quiero quererte de por vida, así espero mantenerme en tu ventana y esperarte en la mía, anhelante, ávida de ti y de tu llegada.

Te vas para volver como las olas. Te vas, vuelves y vienes en eterna retirada. Inmenso y fértil mar de mis deseos, dueño de mí por dentro, de ley y alma.

QUINTAESENCIA II

Tu cuerpo es un paisaje sin distancias, el único vestido de mi cama. Tu cuerpo es una inmensa geografía, carece de límite para mi alma.

Tu cuerpo se forjó en los albores del origen de la aventura humana. Vino con las estrellas primeras, bebió en las fuentes de la Vida, se alimentó de múltiples regalos y repartió sus dones y alegría.

Tu cuerpo es tan hermoso que su sola visión me extasía y me pierde y me derrota y me sucede, y me envuelve y me condena y me conquista.

Podría pasar años, lustros, siglos, admirando tu belleza dividida: la visible, tan rotunda e insultante; la recóndita, tan completa y tan lisa.

No quiero que te vayas de mi lado. Déjame reposar en ti, dormida, y gozar para siempre de ti, bello, y saber que eres tú mi bienvenida a este mundo que a veces no comprendo,

a este aquí donde soy tu preferida, a este sueño del que no quiero desvelo, a este ahora en que estoy llena de vida.

ETERNO

Sólo una vez te he querido: siempre. Tú viviste conmigo en otras vidas. Tú y yo fuimos uno en alguna parte. Nosotros nos amamos antes de conocernos. No logro recordar cuándo ni dónde. Pero lo sé y eso me basta.

Lo supe al verte por vez primera: me atravesaste con tu mirada, reclamaste brutalmente mi presencia. ¡Y al girarme hallé unos ojos y me pude sentir reconocida y dilaté mis pupilas ya sin fondo porque estabas leyéndome la vida! Y en el aire tu mirada para siempre se quedó prendida… -Tanto es así que tus ojos aún flotan alrededor si los evoco… -

Tal vez te busqué desde entonces, aunque nunca lo supe. Tal vez desde entonces no hice más que buscarte e interrogar a todos sobre ti, por si alguien me daba alguna pista, por si alguno me decía dónde encontrarte. Igual que el río y las aguas de su orilla o los puntos cardinales de las islas, te me cruzabas a veces y tu alma se trocaba con la mía.

Jugábamos al escondite del amor que aún no quiere ser hallado.

Y yo, invisible, muda, eternamente a tu lado, durante todos esos años, etérea e inalcanzable para que siempre me amaras.

Tal vez no era el momento, quizás entonces no sabíamos nada, y el nuestro es un amor que crece lento y así arraiga; pues de verdad contigo al lado siento que me estalla el alma, que me invade un amor inabarcable, que de puro amor me muero y matas.

Te he querido desde siempre aunque tal vez no fui consciente. Y anhelaba tu voz, tu abrazo, tu inconfundible olor y tu tacto, y me perdí en pesquisas inútiles teniéndolo mi corazón tan claro.

Pero ahora es aquí, pero ahora es mi lado, donde creces amas, sientes, donde quiero tenerte para siempre enamorado.

TU LLEGADA

Llegaste en primavera como las flores.

Traías la mirada preñada de promesas, los ojos de ocelote rasgando la mañana. Todo fue muy sencillo y, pese a todas las trabas que quisimos imponernos, triunfó nuestro Destino sobre el sentido común.

Llegaste en primavera como las golondrinas.

Como ellas, te acercaste volando y suspendiste mi alma con tus alas. Me llevaste a las estrellas, un atardecer de mayo, y, aunque descendimos, yo, en verdad, permanezco allí, lechosa, amniótica, en mitad del universo.

Llegaste en primavera como el primer aroma del agua marina.

Oceánico y profundo, me tendiste tus redes y yo, fiel sirena, me agarré de tu eslora. Y ahora navego a tu lado y me anego de emociones, líquida, acuática, deslizante y etérea. Llegaste en primavera, como las flores, como las golondrinas, como el inconfundible aroma del agua marina.

No se asombren, entonces, si digo que eres mi verdadero amor.